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Vicent García Nebot

Punto de vista

Vicent García Nebot

El descubrimiento

Imaginemos que allá por 1492 nos hubieran llegado a Palos de Moguer tres extraños barcos llenos de una gente rara, con plumas sobre la cabeza y que no hablaban en cristiano y que, en nombre del emperador de los mexicas, Tlatoani I, estuviera buscando una ruta para llegar al Japón por el Este.

Seguramente al ver el sarao que teníamos montado en la península de cristianos contra granainos podrían haber pensado que tenían una oportunidad para hacerse con este nuevo continente. Más aún con el lío que había en una Europa plagada de reinos y principados. Los unos contra los otros. Y aprovechando la situación nos hubieran ido conquistando poco a poco. Ahora una alianza con los Francos, otra con los portugueses u otra con los genoveses e imponiendo sus dioses.

Total, que cinco siglos después de múltiples historias. Que si una peste bubónica por aquí, que una guerra por allá. Los conquistadores americanos se habrían hecho con el poder de todo el continente.

Y, nosotros, hablando el idioma de los americanos y, en la intimidad, hablando nuestras lenguas vernáculas en la intimidad (el castellano, el valenciano, el bable…). Escucharíamos sus canciones como si las entendiéramos y rockanroleariamos sus bailes tribales.

Aquellos americanos emplumados nos podrían haber colonizado de arriba abajo, con Coca-colas, hamburguesas, con sus multinacionales. Y ahora, 500 años después, nosotros reivindicaríamos nuestro carácter indígena y europeo. Pidiendo que caigan todos estos ídolos extranjeros (Google, Amazon, Microsoft, Facebook…).

Menuda chorrada ¿no? Pues eso. Dejemos de valorar las cosas de hace siglos con parámetros de ahora, que igual hacemos el ridículo.

Urbanista

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