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Carmina Ballester

FIRMA INVITADA

Carmina Ballester

Dolores Corella

Entre arrabales musulmanes, castillos imponentes y plazas vivas creció una niña curiosa, discreta y humilde que destacaba por sus brillantes expedientes académicos. Era Dolores Corella, la hija de Lolita y Vicente, y en aquel momento sus padres no se imaginaban que aquella niña rubia, ávida lectora y aplicada estudiante se iba a convertir en una de las más reputadas investigadoras de la genómica nutricional de todo el mundo.

Entre estos dos lapsos de tiempo han pasado muchas cosas por la vida de Dolores. Carreras, doctorados y cátedras. Laboratorios, congresos y artículos. Premios, reconocimientos y éxitos. Todo ello hilvanado siempre desde los valores del esfuerzo, compromiso con esta sociedad y humildad. Tal y como le enseñaron sus antepasados.

La pasión de Dolores por su trabajo se traduce en ayudar a prevenir y tratar enfermedades de miles y miles de personas. Y esa enorme contribución al mundo y a la ciencia nace desde un pequeño rincón del Mediterráneo llamado Onda, por lo que el honor y admiración que sentimos todos los ondenses al hablar de nuestra vecina no puede ser más grande.

Dolores es una trabajadora incansable que nunca ha motivado sus investigaciones al interés personal, sino que siempre ha puesto su talento al servicio de la sociedad, mirando por el bien común. Y no tengo ninguna duda que todo el peso de los premios aún no han eclipsado la mirada curiosa de la niña que quería ser científica en un mundo de batas blancas y corbatas. Una niña que logró su sueño a base de esfuerzo, compromiso y dedicación. Sin levantar la voz, dejando que el trabajo y los resultados hablasen por ella. Este es el feminismo en el que creo.

*Alcaldesa de Onda

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