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El Periódico Mediterráneo

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Pablo Sebastiá

PUNTO DE VISTA

Pablo Sebastiá

El volcán

La actualidad viene marcada por el volcán de La Palma. Cada día nos despertamos con avances en las coladas de lava, destrucción de viviendas, índices aterradores de polvo en suspensión, movimientos sísmicos, etc. La verdad es que pinta mal. Muy mal.

Por otro lado, cada día no nos despertamos con noticias sobre la llegada de las ayudas económicas prometidas a los palmeros que han perdido sus casas, sus cultivos o sus negocios.

Prometer hasta meter, y una vez metido olvidar lo prometido. Así pasa siempre.

Hace unos días leí a una vecina de Mallorca criticando que, tiempo después de las cacareadas promesas sanchistas a quienes padecieron las inundaciones que ya casi nadie recuerda, ni han llegado las ayudas, ni se han cumplido las promesas. La buena mujer cerraba su crítica con un deseo: que no les pase lo mismo a los canarios que hoy padecen la furia del volcán.

Los españoles nos hemos acostumbrado a la mentira como herramienta política. Ya no nos escandaliza. Ya no nos asombra. De hecho, la vemos con cierto desdén. Sabemos que el Gobierno de España miente. Y ya no nos importa. Sabemos que al Gobierno de España solo le importa mantenerse en la poltrona, contra viento y marea, y nos da igual. Porque otros vendrán que a estos harán buenos. Así ha sido siempre. Cada Gobierno del país ha sido algo peor que el anterior. Ha degradado algo más la institución. Ha degenerado un poco más la vida pública.

Tiempo por venir... futuro.

Escritor

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