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Wences Alós

TRIBUNA

Wences Alós

Al suelo, vienen los nuestros

Hace un par de meses asistí a la presentación del simulador de los efectos del calentamiento global en la costa valenciana, durante la cual la consellera de Antiagricultura, Involución Rural y Emergencia Ecológica, Mireia Mollà, expuso la necesidad de la retirada (demolición) frente a la previsible subida del mar.

Y Moncofa aparecía como ejemplo de los efectos de la subida del nivel del mar. Allí oí repetidas veces la palabra retirada (demolición) como la única solución ante la subida de la mar, provocada por el calentamiento global. Y por desgracia no oí ni una sola referencia a una lucha activa contra los efectos del cambio climático. Ni una sola referencia a la necesidad imperiosa de construir defensas y espigones.

Supongo que la Generalitat de Ximo Puig igual que está muy preocupada por Moncofa también lo estará por toda la costa valenciana, y en especial por la ciudad de Valencia. Supongo que estará estudiando la retirada (demolición de viviendas) en los poblados marítimos de la capital del Turia donde, según la misma herramienta creada por la Conselleria de Mireia Mollà, perderán las viviendas varios centenares de miles de valencianos.

Hablar de retirada (demolición de viviendas) sin hablar de defensas (espigones) es igual de barbaridad que negar el cambio climático o el calentamiento global. Una barbaridad de la mano del comunismo radical-ecologista y la otra del capitalismo salvaje.

Es un gravísimo error promover el enfrentamiento de unos contra otros cuando el verdadero enemigo es el cambio climático y sus efectos. La Conselleria, la Generalitat, deben esforzarse al máximo en luchar contra sus causas y sus efectos, pero sin rendirse a sus consecuencias. Los espigones, los muros contra las tormentas van a ser necesarios, el enfrentamiento entre unos y otros no lo es.

Sr. Puig, usted y su Conselleria de Antiagricultura, Involución Rural y Emergencia Ecológica tienen mucho que rectificar, no solo a favor de la defensa del litoral valenciano, también de la agricultura, la caza, nuestras tradiciones…, porque desde los despachos se está provocando un terrible daño a lo largo y ancho de la Comunitat Valenciana. La gente que vivimos en la costa, los agricultores, los aficionados a la caza, a los toros, los que nos gustan las fallas, los que hablan castellano…, no somos el enemigo, y sin embargo así nos hacen sentir. No nos confundamos de enemigo, pero mientras tanto, al suelo que viene los nuestros.

Alcalde de Moncofa

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