Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Rubén Ibañez

A FONDO

Rubén Ibáñez

Fantasía presupuestaria

Ximo Puig ha vuelto a dejar a la provincia de Castellón a la cola de la inversión en la Comunitat

Era difícil que volviera a pasar, siete años después, pero Puig ha logrado lo casi imposible. Vuelve a dejar a la provincia de Castellón a la cola de inversión en la Comunitat. Para los socialistas, para Compromís, para Podemos, la provincia de Castellón es la gran perdedora de las políticas de Puig y sus socios, no es novedad, la gran novedad es la multirreiteración, el constante ninguneo, el abandono reiterado a la tierra que representa en el parlamento valenciano. La provincia cae en el olvido de los presupuestos.

Puig considera su tierra, como tierra de olvido, como moneda de cambio, como la provincia que sin gran peso poblacional no le pasará cuentas por sus olvidos en las inversiones. Puig considera que nuestra provincia no merece nada más, y así lo plasma en sus presupuestos, en sus compromisos, y no será per diners, ya que el presupuesto incluye hasta 5.000 millones de dudoso ingreso, y ni la pedrea nos llega a nuestra tierra. Con Puig la Comunitat ha borrado del mapa a una de sus provincias, y lo peor es que esa provincia es la nuestra, la suya.

Fantasía presupuestaria

Si los presupuestos de Puig son una auténtica fantasía presupuestaria, un compendio de Ximoanuncios y Ximotrolas, ni así nos llega para nuestra provincia. ¿Y cuál es el coste del ninguneo de Puig a nuestra provincia? En materia de inversiones, hoy en 2022 todavía se incluyen inversiones que ya se recogían en los presupuestos de la Generalitat en 2016, 2017… hemos vuelvo a la máquina del tiempo. En materia de acción política, dos de los hospitales de nuestra provincia, Vinaròs y Provincial de Castellón están en el ránking de los hospitales de la Comunitat con mayor lista de espera. Nuestra agricultura, ganadería, pesca, sector cerámico siguen esperando las múltiples promesas incumplidas de Puig. No hay voluntad, no hay respeto, no hay credibilidad, únicamente hay abandono, desidia y ninguneo hacia nuestra provincia.

Pero hemos hablado del gasto, y, ¿en los ingresos que pasa? Pues pasa que pagamos como la primera y recibimos siendo la última. La provincia de Castellón financia de una forma considerable las políticas de Puig, los caprichos de Puig, los asesores y altos cargos de Puig, y él nos lo devuelve con menos inversión, con menos compromiso, con menos desarrollo para nuestra tierra.

Hoy la provincia necesita infraestructuras dignas, tanto sociales, sanitarias, ferroviarias, de carreteras, educativas, deportivas…. Necesita tanto que le reloj se paró hace ya 6 años y va para 7 sin cambios. Pero también necesita dignidad hacia quienes peor lo pasan. ¿Cómo es posible que la Generalitat recaude más de 154 millones por la factura de la luz y no ponga un céntimo de euro para paliar la pobreza energética? ¿Cómo es posible que con 10.000 millones más de presupuesto que el último gobierno del PP en la Generalitat, hayan fallecido 35.000 personas esperando la resolución de la dependencia? ¿Cómo es posible que se desmantele el Hospital Provincial de Castellón, se ningunee y abandone a sus profesionales, y al mismo tiempo nos hablen de Sanidad pública? Sé que nadie lo ha contado, pero por primera vez en la historia del Provincial de Castellón, el presupuesto contiene una partida para derivar a la privada.

Un hospital que llegó a ser referencia

¿Es eso sanidad pública? Claro, la izquierda lo llama reforzar la sanidad con instrumentos externos. Si fueran oposición, nos dirían que privatizamos. Han abandonado un magnífico hospital que llegó a ser referencia, y tal el es grado de incompetencia que la Sindicatura de Comptes acaba de publicar la auditoria donde se informa desfavorable la misma, hasta el punto de acreditarse que el 43% del gasto se realizó sin expediente, por importe de casi 17 millones. Pero los años precedentes llegó a más de 20 millones (2016).

La fantasía presupuestaria que recoge los Ximoanuncios y las Ximotrolas, no se sostiene por ningún lado. Puig nos promete las inversiones anunciadas en 2016 y 2017, nos abandona hacia el progreso y futuro. Puig se ha olvidado de esta provincia y de los castellonenses, salvo para pagar impuestos. Hoy pagamos un 35% más en impuestos que en 2015, para eso sí que contamos, para eso sí que somos los primeros. Puig nos pide con una mano y con la otra nos cierra la puerta al progreso y desarrollo, eso sí con una sonrisa y un gesto amable. Como si no lo conociéramos aquí.

Diputado del PPCV en Les Corts

Compartir el artículo

stats