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El Periódico Mediterráneo

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Carles Francino

LA RUEDA

Carles Francino

Profunda mente

No sé de qué pasta hay que estar hecha para pintarte las uñas de los pies si al día siguiente sabes que te van a amputar la pierna. O para decir que tu misión es resultar útil a los demás, cuando arrastras una sentencia que dice: «Soy enfermo de ELA». Igual influye que ambos sean deportistas y estén acostumbrados al esfuerzo y el afán de superación; seguro que también les ayuda disponer de un entorno que les arropa; y tampoco dudo de que los seres humanos disponemos de una enorme capacidad de adaptación. Vale. Pero a mí --e imagino que a muchos oyentes-- me dejaron conmovido al contar sus historias en la radio.

La cachonda de las uñas pintadas, que además escribió en la pierna dañada: «Es esta», para que el médico no se confundiera, se llama Marta Casado, tiene 21 años y antes de ser paralímpica se dedicaba a la gimnasia rítmica. Un cáncer óseo la obligó a cambiar de actividad, y aunque admite que en el primer verano de su nueva vida se vestía con pantalones largos, ahora luce sin tapujos una prótesis biónica que cuesta 50.000 euros, de los que la sanidad pública solo cubre una décima parte. Explica que por eso empezó a colgar vídeos en Tik-Tok, para que alguna marca le diera equipamiento ortopédico; hoy tiene dos millones de seguidores con los que comparte experiencias.

El otro, el estoico que al pésimo tiempo le pone magnífica cara, es Juan Carlos Unzué. Él ha optado por escribir un libro, Una vida plena, en cuya portada exhibe una sonrisa cargada de verdad. Nos recuerda que en su familia los hombres tenían prohibido llorar o mostrar debilidad. Hoy reivindica ese derecho, pero insiste en que la palabra clave es aceptar, que la queja no te sirve de nada. Marta y Juan Carlos han sido los primeros invitados al proyecto Profunda Mente, un juego de palabras para convocar el imprescindible debate sobre nuestra salud mental a partir de situaciones que nos ponen a prueba. Habrá más capítulos, pero el suyo sobre cómo manejar la cabeza ante enfermedades tan graves ha dejado el listón muy alto. Gracias. Y suerte.

Periodista

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