Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vicente Pallarés

El aumento de costes ahoga al azulejo

El precio del gas y de la electricidad supone ya el 35% del coste de una baldosa cerámica

El precio del gas y de la electricidad supone ya el 35% del coste de una baldosa cerámica, pero es que hace solo unos meses, en el primer trimestre del año, ese porcentaje era solo del 12%... Y los datos no son inventados. Los difundió el director general de Grupo Pamesa, Fernando Roig, en una larga entrevista con Carlos Herrera, Y Grupo Pamesa es, en cuanto a volumen, la primera productora de España, la primera de Europa y la sexta del mundo, O sea, casi nada.

Las declaraciones de Fernando Roig deberían servir como alerta al Gobierno de Pedro Sánchez y a la Generalitat de Ximo Puig, porque ni uno ni otro están haciendo nada por ayudar a una industria absolutamente imprescindible en la economía de nuestra provincia, de la Comunitat Valenciana y, por supuesto, también de España. Y es que el precio de la energía está lastrando el futuro de nuestra industria cerámica, reduciendo drásticamente su competitividad en los mercados internacionales, en los que los productos asiáticos tienen todas las de ganar al no tener que sumar ni costes medioambientales ni costes sociales.

El PP se ha mostrado siempre atento a las necesidades de un sector que, de manera directa, da trabajo a cerca de 26.000 personas, a cerca de 26.000 familias. Cifra a la que hay que sumar todos aquellos profesionales cuyo trabajo depende de manera indirecta de la marcha no solo de las productoras azulejeras, sino también de las esmalteras y las fabricantes de maquinaria y tecnología cerámica. Y es que nosotros, los populares, somos plenamente conscientes de la estrecha relación entre la industria cerámica y nuestra provincia, algo que parecen ignorar el PSOE y sus socios de gobierno, siempre criminalizando a todos aquellos empresarios y emprendedores que, a base de talento y arriesgando su patrimonio, generan riqueza y trabajo para todos. Para todos, insisto.

La solución a este grave problema está en manos del Gobierno, pero Pedro Sánchez mira hacia otro lado, porque ni quiere ni –lo que es más dramático-- sabe qué hacer. Una solución que, a grandes rasgos y sin entrar en detalles, pasa por dotar al clúster de las infraestructuras necesarias y rebajar los impuestos que gravan no solo a la energía, sino también a las materias primas. Pero lo dicho: el PSOE ni quiere, ni sabe…

*Alcalde de Sant Joan de Moró y diputado provincial

Compartir el artículo

stats