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Francisco Sacacia

TRIBUNA SINDICAL

Francisco Sacacia

Menos mal

Dentro de 20 días ya estaremos en el 2022, y entre otros temas, se aplicará la revalorización de las pensiones, según lo pactado entre los agentes sociales y el gobierno. Como todo el mundo ya sabe, se van a revalorizar en un 2,5%, tras una regulación por la diferencia del IPC en 2021. Esta diferencia se compensará en una paga única en el mes de enero, la famosa paguilla. Las mínimas, y no contributivas, se incrementaran en un 3%. Para llegar a este punto, han sido necesarios meses de negociación, ya que no todos los actores implicados defendían este tipo de revalorización, y aquí viene la justificación del título de este artículo: Menos mal.

Menos mal que los que estaban en el gobierno hasta junio del 2018 ya no están. Porque ellos defendían una revalorización de las pensiones ligada al PIB, lo que en definitiva representaba un incremento de por vida del 0,25% anual. De hecho, este año el incremento va a ser diez veces más que el que tenía previsto el gobierno de Rajoy. Con ser grave este dato, lo es mucho más el hecho confirmado de la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas actuales y futuros, de no haberse modificado el sistema de revalorización, el cual ahora va ligado a la inflación del ejercicio anterior, con la salvedad de que en caso, improbable, de ser negativa, las pensiones no sufrirían ninguna merma. Desde UGT hemos defendido como indiscutible la actualización de las pensiones de acuerdo al IPC, para evitar la pérdida de poder adquisitivo. Incluso en el periodo de la pandemia nos hemos manifestado mediante concentraciones para preservar la distancia de seguridad, reclamando la modificación del sistema de pensiones. Cierto es que se han quedado temas que consideramos muy importantes sin modificar en la línea que nosotros planteábamos, pero es un primer avance y hay que valorar su resultado en el futuro.

Menos mal que los que estaban ya no están y ello ha posibilitado que a todas las personas que se han jubilado desde entonces no se les haya aplicado el factor de sostenibilidad, el cual generaba una reducción de su pensión desde el inicio de la misma. A cambio, se plantea un «mecanismo de equidad intergeneracional», el cual se tendrá que regular en años venideros ante el incremento de las pensiones por el acceso a las mismas de la generación del Baby Boom.

Somos conscientes de que en función del resultado de las modificaciones introducidas y de cómo evolucione el número de pensionistas y de trabajadores/as, habrá que plantearse tomar decisiones delicadas. Pero también , desde UGT, decimos alto y claro que las decisiones que se tomen no pueden ir encaminadas a perjudicar el nivel y calidad de vida de nuestros/as pensionistas. No quiero que suene a demagogia, pero nuestros/as pensionistas mantuvieron durante su época laboral a los pensionistas de entonces y han contribuido al estado de bienestar que disfrutamos actualmente, por lo que tienen derecho a que en sus años de clase pasiva dispongan de todos los medios materiales y humanos para que sus condiciones sean las óptimas.

Todo lo anterior se podría haber hecho mucho mejor si el gobierno de Rajoy hubiera utilizado los recursos de la hucha de las pensiones, concretamente 66.000 millones de euros cuando entró, en lo que realmente tocaba, que era complementar las mismas. En lugar de eso, se aplicaron incentivos a las empresas, a costa de esa hucha. También se pagaron gastos de mantenimiento del ministerio, cuando los demás eran a cargo de los presupuestos generales. En definitiva, una gestión nefasta que liquidó la reserva e hipotecó, a los pensionistas de ese momento y futuros ante los aconteceres de la economía, conforme así ha sido. Afortunadamente, de momento, está solucionado, pero no tenemos que despistarnos, ya que recientemente Pablo Casado dijo que cuando gobernara el PP volverían al sistema de Rajoy, 0,25% de incremento y aplicación del factor de sostenibilidad. Cada cual que saque sus conclusiones.

Secretario general UGT Comarques de Castelló

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