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Antonio Gascó

COSAS MÍAS

Antonio Gascó

Manga por hombro

Creo que he comentado en estas páginas que estoy en el dique seco, a causa de una dolencia de cadera que me tiene retenido en casa, inmovilizado. Quiero aprovechar la oportunidad de esta columna para agradecer la presencia de amigos y parientes que me visitan con frecuencia. Pues bien, uno de mis deudos, me comentaba días atrás en su entrevista, sobre la situación del país y para definirla hizo uso de una frase muy recurrente: «Aquí todo va manga por hombro». Me hizo gracia el término y pensé que bien podría ser objeto de un comentario en esta columna. La expresión, que viene a definir un desordenado barullo, no tiene un germen claramente determinado. Es cierto que aparece, con uso frecuente, en la literatura española del siglo XVII como señala el CORDE (Corpus diacrónico del Español, de la RAE) y el Diccionario de Autoridades de 1734, en el que se lee: «Andar manga por hombro. Frase con que se da a entender el descuido de algunas casas, donde todo anda sin regla, concierto ni proporción». Pero lo significativo es que en ninguna de las dos fuentes se explicita el origen de la frase hecha.

Una propuesta hace referencia al hecho de subirse las mangas, casi hasta el hombro (arremangarse), para trabajar con más desembarazo, al ordenar un desbarajuste de bártulos de toda guisa. Otra posible ascendencia se refiere al haber pegado la manga de una prenda, cosiendo en el hombro el puño de la misma. Es decir, un despropósito. El hecho que en la literatura de Góngora figure la locución, hace desestimar la propuesta de que provenga de un capirote cuartelero, en forma de gorro de dormir (una especie de manga), rematado por una borla, que caía sobre el hombro, usado por los soldados gabachos de Napoleón en sus momentos de holganza, en que se dedicaban a la francachela y a la juerga.

Cronista oficial de Castelló

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