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El Periódico Mediterráneo

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Henri Bouché

PUNTO DE VISTA

Henri Bouché

Navidad con covid

En el año 748 o 749 de la fundación de Roma (paradójicamente, por error, 6 años antes de Cristo) hubo un acontecimiento singular: el nacimiento de Jesús en Belén. En el 345, San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianzeno protagonizaron los inicios de la celebración navideña tan revolucionaria para toda la cristiandad. Alrededor de ella fueron naciendo los diversos elementos que hoy conocemos: los vegetales como el abeto (tardíamente incorporado en España, 1870) o el muérdago, las figuras de Santa Claus (en origen, San Nicolás), los colores rojo, verde y dorado que caracterizan la fiesta, los villancicos, los christmas (abreviatura griega de Cristo), los regalos, el belén, los Reyes Magos, la estrella de cinco puntas...

En estas fechas una intensa luz inunda nuestros corazones, los sueños pugnan por traducirse en realidad y la humildad de Belén se convierte en alegría y ejemplo para seguir adelante. Es un período --el de Navidad-- en el que fomentar la generosidad y la fraternidad parecen renacer de sus cenizas, como el ave fénix.

En este mundo del que hoy pende, cual nueva espada de Damocles, un virus que nos acecha y enturbia las relaciones humanas, un covid mortal, a veces, estas fiestas nos incitan a reflexionar sobre la existencia y su sentido. El problema es que este período es tan solo un aldabonazo para ello. Necesitamos más Navidades en el año para que nuestros buenos deseos permanezcan más tiempo.

Es cierto que, muchas veces, la Navidad parece ser la fiesta del consumismo, pero su verdadero espíritu permanece en sus valores: solidaridad, paz, esperanza, recuerdo, compartir y, en definitiva, el amor por la familia, mientras los ángeles entonan, para quien quiera escucharlo, aquel «Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad».

Profesor

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