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El Periódico Mediterráneo

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Basilio Trilles

BABOR Y ESTRIBOR

Basilio Trilles

El Rey

El Rey ha honrado la memoria de las víctimas de ETA en el acto de la Pascua Militar, celebrado ayer en el Palacio Real. Sus palabras coinciden con el décimo aniversario del cese de actividades de la banda y también con las recientes manifestaciones organizadas por las excrecencias políticas de los criminales de la capucha en el País Vasco y Navarra, en apoyo a asesinos del calibre de Parot y otros malnacidos. Indeseables movilizaciones cristalizadas gracias a la inacción del Gobierno y el lavado de manos de la Justicia, aun en contra de las directrices de la Unión Europea. Felipe VI, ante el presidente Sánchez y el ministro de Interior, Marlaska, fue contundente al recodar la «brutal violencia» de ETA, expresando «un mensaje de ánimo y admiración» a las familias damnificadas por la barbarie terrorista, añadiendo: «Su altura moral nos guía a todos». Los etarras arrebataron la vida a 481 miembros de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de entre las 853 muertes logradas en 3.500 atentados. El noventa por ciento de tan execrable canallada continuada fue perpetrada ya fallecido el dictador Franco. El terror etarra tenía como objetivo acabar con nuestra democracia. Caer en el olvido sería letal para el sistema de libertades que nos hemos dado los españoles. El blanqueamiento, alta traición.

El Rey no pasa página a la ignominia etarra, cumpliendo el sagrado compromiso de Jefe del Estado. Otros altos responsables de la nación miran hacia otro lado, pendientes de las encuestas y soterradas conversaciones de chalaneo, a fin de no desbaratar el posicionamiento preeminente de poder que les otorga este momento de mascarada política. Por suerte, tenemos a Felipe VI.

*Periodista y escritor

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