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El Periódico Mediterráneo

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Marisol Barceló

LA CLAVE POLÍTICA

Marisol Barceló

Diversidad funcional

En el proyecto de ley de accesibilidad Universal de la Comunidad Valenciana se prevé que todos los centros sanitarios tanto públicos como privados dispongan de itinerarios totalmente accesibles en todos sus espacios.

Pero poco o nada se habla en la ley de la falta de accesibilidad de los aparatos de diagnóstico médico. Someterse a una prueba médica que implique el uso de cualquier tipo de aparatología diagnóstica puede ser una verdadera odisea para una persona con diversidad funcional que, por sus características físicas, no se adapta a la funcionalidad para la que están concebidos dichos aparatos. Por ejemplo, la simple toma de tensión ocular o la realización de un campo visual en oftalmología resulta algo imposible cuando la persona no puede adaptarse a la altura de los aparatos. Si nos vamos a realizar una prueba de audiometría, la cabina es un espacio totalmente inaccesible para personas con movilidad reducida. Un acto tan sencillo como la medición del peso corporal de una persona se convierte en algo imposible si no existen básculas en las que se pueda acceder con la propia silla de ruedas. Podemos continuar con la realización de radiografías, densitometrías, y un larguísimo etc que daría lugar a una lista muy extensa.

Diseño estándar

En su mayoría todos estos aparatos obedecen a un diseño estándar que deja fuera a las personas que por sus particularidades físicas no pueden acceder a ellos y, por lo tanto, no garantizan la posibilidad de que todas las personas los puedan utilizar. Pero si algo pone todavía más de manifiesto la necesidad de que la accesibilidad universal debe abarcar todos los ámbitos médicos, es la carencia de consultas ginecológicas específicas para mujeres con diversidad funcional. ¿Alguien se pregunta cómo se puede realizar una mamografía a una mujer en silla de ruedas teniendo en cuenta las limitaciones de altura que presentan los mamógrafos? O ¿cómo se puede acceder y permanecer durante la exploración en un potro ginecológico? Esta falta de accesibilidad hace que las mujeres con diversidad funcional no acudan con la frecuencia debida a las consultas poniendo de esta forma, en verdadero riesgo su salud.

En la Comunitat Valenciana existen más de 313.000 personas con discapacidad y muchas presentan un grado de movilidad reducida que dificulta su acceso a un diagnóstico certero por la falta de accesibilidad a los aparatos de diagnóstico médico, esto supone un menoscabo de la salud de una parte importante de la población. Desde Unides Podem sacamos adelante una iniciativa parlamentaria sobre la accesibilidad universal en los edificios públicos de la Comunitat Valenciana. Ahora, desde Podem abogamos por la mejora de la vida de todas las personas y queremos que la accesibilidad universal en los centros hospitalarios sea justamente eso, universal. Esperemos que estas expectativas se contemplen en la futura ley y que el acceso a los aparatos de diagnóstico médico sea una realidad posible para todas las personas garantizando así la salud de la comunidad.

Portavoz municipal de Podem Castelló

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