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El Periódico Mediterráneo

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Andrés Martínez

LA CLAVE POLÍTICA

Andrés Martínez

Hasta siempre, amigo

Escribo estas palabras de despedida aún sin poder creer que se ha marchado para siempre. Comparto con todos los lectores la triste pérdida de alguien tremendamente excepcional, único, irrepetible.

Juan Vizcarro, Presidente de nuestro Peñíscola Fútbol Sala y reconocido empresario turístico peñiscolano, nos dejaba anteayer huérfanos a todos los que le queríamos, que éramos muchos.

En su despedida ayer se evidenció el enorme cariño y respeto que cultivó a lo largo de su vida, tras las mascarillas de centenares de familiares, vecinos, amigos, se ocultaba el llanto de un pueblo entero despidiéndose de alguien que no merecía marchar tan pronto. Él era mucho más de lo que atestigua su dilatada trayectoria profesional y de participación en la vida asociativa de nuestra ciudad, era todo corazón; más que amigo, familia.

Hablaba de frente, mirando a los ojos, como ya casi nadie hace.

Su palabra valía más que cualquier firma, su lealtad era de las que no se quiebra, de las de verdad. Compartimos momentos increíblemente felices, también otros amargos, pero siempre cerca porque, tal y como le dije en muchas ocasiones, le sentía y le trataba como a un hermano mayor. Sus consejos siempre certeros y honestos me van a hacer tanta falta. De él he aprendido a no rendirme; a que soñar en grande nos hace hacer y conseguir cosas grandes; a no arrugarme ante las situaciones difíciles; a entender el verdadero significado de la palabra amistad, porque los amigos no te dicen únicamente lo que quieres escuchar, te dicen también lo que no querrías que nadie te dijese.

Juan no era perfecto, pero era único y así le queríamos. Tuvo la valentía y los arrestos de vivir de acuerdo a sus convicciones, siendo siempre fiel a sí mismo, tomando decisiones no siempre fáciles, siguiendo el dictado de su corazón. Su familia era su mayor orgullo, su legado, pues sus hijos van a honrar el nombre de su padre, como él merecía, estoy seguro.

Huella enorme

Su huella en todos nosotros es enorme y necesitaremos su aliento tantas veces, que revivirá en nosotros cada vez que le recordemos. Quisiera poder decir o hacer algo a su altura y el corazón me pide que su nombre presida el pabellón polideportivo donde su equipo nos ha dado tantísimas alegrías. Nadie más que él ha trabajado y se ha esforzado por el deporte de alto nivel en nuestra población.

Propondré al Consejo de Deportes elevar su nombramiento, porque es una idea que nace del alma pero requiere consenso, con la esperanza de que se le recuerde siempre por hacer posible que nuestros jóvenes, nuestros mayores y nuestro pueblo entero, tocasen la gloria deportiva de su mano, gracias a su empeño.

No sabes cómo te voy a echar de menos, Juan, nuestras charlas, tus consejos, tus regañinas, tu apoyo. Te lo prometo, no te voy a olvidar, allá donde estés, te mando un abrazo enorme amigo.

Alcalde de Peñíscola

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