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El Periódico Mediterráneo

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Vicente Pallarés

El azulejo necesita políticas justas

La supervivencia del sector azulejero castellonense está en juego. Las empresas productoras de pavimentos y revestimientos cerámicos no pueden soportar la devastadora subida del precio que, día tras día, registra tanto el gas como la electricidad. El precio de la energía está lastrando el futuro de la principal generadora de empleo y riqueza en nuestra provincia, reduciendo drásticamente su competitividad en los mercados internacionales, en los que los productos asiáticos tienen todas las de ganar al no tener que sumar ni costes sociales ni, mucho menos, costes medioambientales… Y precisamente lo que más preocupa a las empresas azulejeras son las exigencias de Bruselas para reducir la huella de carbono de un sector que ya inició hace dos décadas, y por decisión propia, el proceso de descarbonización por lo que, ahora mismo, ya utiliza las mejores tecnologías existentes.

El sector azulejero castellonense, al igual que ha hecho el italiano, ya ha reclamado ayudas en Europa para poder avanzar en su proceso de descarbonización, pero sobre todo exige que se revise con carácter de urgencia las directrices sobre Derechos de Emisión (ETS) para que el sector de las baldosas cerámicas esté incluido en el listado de sectores que pueden recibir compensación de costes indirectos y de esta manera suavizar el sobrecoste que significa la compra de derechos de emisión de CO2 Y es que el régimen de comercio de emisiones está poniendo en riesgo la supervivencia de toda una industria y la de los miles de puestos de trabajo que de ella dependen.

Ante esta situación ni el Gobierno de España ni la Generalitat valenciana pueden ponerse de perfil. No sirven las fotos ni las palmaditas en la espalda. Lo que hace falta es que Pedro Sánchez y Ximo Puig se pongan a trabaja para defender, ante Europa y ante quien haga falta, a una industria que da trabajo a cerca de 26.000 personas de manera directa. Cifra a la que hay que sumar todos aquellos profesionales que dependen de manera indirecta de la marcha no solo de las productoras azulejeras y de las esmalteras, sino también las compañías fabricantes de maquinaria y tecnología cerámica, los tres patas sobre las que sustenta nuestro clúster cerámico, el primero de Europa en cuanto a volumen de producción.

Alcalde de Sant Joan de Moró y diputado provincial

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