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El Periódico Mediterráneo

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Pablo Sebastiá

PUNTO DE VISTA

Pablo Sebastiá

El doctor Gang

Mucho se ha escrito esta semana a cuenta del ridículo que está haciendo el PP a nivel nacional, pero también regional y provincial. Espionajes indecorosos, comisiones millonarias, asesores encabritados, líderes agilipollados, dimes y diretes entre diputados y senadores, navajazos traperos a cuenta de viejas heridas no cerradas...

Ante esto, imagino a Pedro Sánchez sentado en su sillón de siertopelo rojo, frente a un monitor ultrasónico y megamoderno, riéndose a carcajada limpia, cual villano de dibujos animados, sabedor de que el inspector Gadget no da pie con bola. Lo veo acariciando a su gato persa de color gris con rayas negras, con su brillante mano metálica ensortijada, tal y como hacía el doctor Gang, mientras cree que un día liderará un mundo infantilizado e idiotizado hasta decir basta. De hecho a Sánchez ya se le ven las primeras canas de supervillano, por mucho que intente disimularlas.

Mientras tanto, en el viejo terruño valenciano, todo ese ruido de sables ha eclipsado la última salida de pata de banco de la consellera Barceló. La Generalitat ha cumplido su amenaza y ha recurrido la sentencia que la condenaba a indemnizar a los médicos por su nefasta gestión durante los primeros meses de la pandemia. Y lo que es peor, lo ha hecho insinuando robos de material por parte de los sanitarios, lo que ha puesto en pie de guerra a los médicos, enfermeros, auxiliares y demás empleados de la salud pública. No caben más tontos en esto de la política. Nuestros dirigentes me recuerdan a esos villanos, algo tontainas por cierto, al servicio de MAD, que el perverso doctor Gang utilizaba para cometer sus crímenes y que acababan defenestrados al final de cada episodio.

Escritor

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