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El Periódico Mediterráneo

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Miguel Alcalde

EL TURNO

Miguel Alcalde

En la línea de fuego del PP y Cs

Benicàssim ha sufrido, como muchas otras ciudades, el castigo económico de la pandemia. Un municipio turístico como el nuestro ha sido especialmente afectado, viendo como sus calles y sus playas recibían menos visitantes.

Nuestro pueblo está gobernado por un pacto entre el PP y Ciudadanos, pacto que solo se materializó en un reparto de sueldos y que nunca se vio reflejado en un documento-programa de gobierno.

Benicàssim tiene pendiente y debiera tener reflejo en los presupuestos numerosas cuestiones: puesta en marcha del CEAM para nuestros mayores, activación de Villa Elisa, ampliación de la depuradora, adjudicación de contratos de servicios como limpieza y cuidado de jardines, contrato de suministro de agua potable, lucha contra los mosquitos, relanzamiento de festivales... Y, sin embargo, continuamos paralizados, mientras perdemos competitividad turística.

Tirarse los trastos a la cabeza

Los egos desmedidos de Susana Marqués y Cristina Fernández han llevado a la paralización de la maquinaria administrativa y presupuestaria de Benicàssim. Su máxima labor es tirarse los trastos a la cabeza, descalificarse públicamente y, sobre todo, atacarse en los medios de comunicación. ¿Cómo puede funcionar un equipo de gobierno así? Su prioridad, acercándose un año electoral, es encontrar un acomodo remunerado para sus reales poltronas. El municipio, mientras, olvidado y perdedor.

En un año 2022, vital para la recuperación económica, el equipo de gobierno no ha sido capaz de elaborar y poner en marcha un presupuesto que relance Benicàssim. La cultura, el turismo, la economía, los servicios de agua y de basuras, todo sigue como siempre. ¡Que sus peleas las hagan en un ring, pero no a expensas de los vecinos y vecinas de Benicàssim!

Portavoz municipal socialista en Benicàssim y secretario de Sanidad del PSPV-PSOE de la provincia

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