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El Periódico Mediterráneo

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Antonio Gascó

COSAS MÍAS

Antonio Gascó

Ramón y l’Aljama

El viernes pasado gocé una de esas jornadas que se quedan escritas en tinta indeleble en la biografía de uno. Vino a Castelló para pronunciar una conferencia el doctor José Ramón Magdalena Nomdedeu, excatedrático de hebreo en la Universidad de Barcelona y uno de los especialistas más destacados del planeta. Autor de libros y artículos incontables, conferenciante en universidades de Europa y Asia y, para este columnista, amigo entrañable desde hace más de 60 años. Ni que decir tiene, que el abrazo, después de 10 años sin vernos, fue de un entusiasmo, fervoroso. En estos tiempos difíciles para mí, puedo decir que la amistad con Ramón, es como la fosforescencia: resplandece mejor, cuando todo se ha oscurecido.

Acompañados del apreciado Quique Masó, presidente de la colla l’Aljama (organizadora del parlamento), recorrimos el área de la antigua judería medieval, en el final de la calle Caballeros, hablando, entre otros referentes históricos, sobre el pozo que hoy se encuentra en la explanada del Lledó y sobre la sinagoga, sita siete siglos ha, en la esquina de la calle de la Enseñanza. Comimos en un restaurante de la zona, estableciendo un diálogo efusivo, en el que salieron a colación innumerables anécdotas de nuestra amistad, dichas y redichas con estima, alegría, satisfacción y palpitación en las asaduras. Tras el prolongado y campante ágape, marchamos al Menador, donde el hebraísta pronunció una extensa conferencia, termómetro de su inmensa sapiencia, que me cupo el honor de presentar.

Su tierra, que es la mía, está en deuda con esta lumbrera, a quien le debe un reconocido homenaje, porque, a parte de su gran ciencia, castelloneriza, allá por donde va.

Cronista oficial de Castelló

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