Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Henri Bouché

PUNTO DE VISTA

Henri Bouché

Mañanitas de San Juan

Mañanitas de San Juan/, madruga, niña temprano,/a entregar el corazón/al galán que puso el ramo. Así reza una vieja canción, aludiendo a uno de estos ritos amatorios que conlleva la fiesta que celebramos dentro de pocos días, que no solo incluye ritos de este tenor, sino muchos más. En ella se encuentran ritos acuáticos, ígneos, vegetales, médicos, estéticos y solares (solsticio de verano), entre otras prácticas. San Juan los aglutina a todos en su rica religiosidad popular, y mítica y mágica etnografía.

Entrañables tradiciones

Nuestra provincia, en otras épocas no demasiado lejanas, según se mire, el agua y el fuego, junto a las hierbas y a rituales curativos, adquiría especial protagonismo. Penyagolosa y sus pueblos más próximos como Vistabella o Benafigos y la comarca que los acoge, guardan celosamente entrañables tradiciones, algunas, desgraciadamente, en vías de extinción o ya extinguidas. Un rito solar en esta última población, según cuenta mi amigo García Beltrán, es observar el disco solar desde el Tossal de Zaragoza, en la lejana isla mallorquina. Toda una maravilla óptica en el día de San Juan.

Hoy, teñidas de actualidad, han renacido algunas en poblaciones próximas al mar, entremezclando antiguos rituales con caracteres quasi turísticos. Hogueras, degustación gastronómica, saltos, etc. Parece que la supervivencia esté garantizada. Otros rituales, como la hernia infantil, cuya curación tenía lugar en la noche, a las doce, tan pródiga en otros tiempos, ha desaparecido. Pero queda el recuerdo de unos rituales y de un santo todavía venerado en muchas poblaciones.

Profesor

Compartir el artículo

stats