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El Periódico Mediterráneo

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Irene Gómez

LA CLAVE POLÍTICA

Irene Gómez

La frontera sur

La frontera no se puede defender de cualquier manera, no se puede causar males mayores de los que se pueden evitar. ¿Qué ha pasado en Melilla? El mal llamado asalto a Melilla ha tenido consecuencias mortales. Decenas de muertes y muchos heridos. No me atrevo a dar cifras. ¿Qué ha pasado en Melilla?

Toda la ciudadanía está conmocionada con los terribles sucesos acaecidos el pasado 24 de junio en la frontera sur. 1.500 personas intentaron pasar la valla que marca la frontera entre África y Europa, solo lo logró un centenar, pero la prensa fake intenta hacer creer que nos invaden. Habla de asalto masivo. Existen evidencias de actuaciones muy graves, de cargas policiales, lo cual es un síntoma peligroso de la democracia que tenemos. Es necesario aclarar qué es lo que ha pasado del lado español. Del otro también. Es necesario identificar a las víctimas de este horror, realizar autopsias y hacer una investigación fehaciente e independiente de lo sucedido.

Todos hemos visto las espeluznantes imágenes de vulneración de derechos humanos de personas que huyen de la pobreza, la guerra o el cambio climático. Hemos visto imágenes de los gendarmes marroquíes que también cargaron en territorio español. ¿Cómo se ha permitido que policías marroquíes pisen suelo español y golpeen a los inmigrantes que lograron pasar la valla y luego los devuelvan a territorio marroquí? Se trata de devoluciones en caliente, luego de una paliza, de una tanda de abusos que acabaron en muerte. Estamos en un país europeo civilizado que tiene concertinas que dañan y matan.

¿Dónde queda la dignidad de las personas que migran? Es necesario pedir perdón a las familias que han perdido a sus seres queridos, por lo que hay que hacer primero una investigación. ¿Qué nombres tenían estas personas, de dónde procedían, quiénes son sus familiares, tenían padres, madres, hijos o hijas?

Huyen de la guerra

Se trata de personas que huyen de la guerra, en territorios donde no hay corredores humanitarios que faciliten esa huida. Y si logran entrar en territorio español se convertirán en trabajadores informales sin documentos, trabajadores sin derechos, personas sin acceso a la sanidad ni a la educación.

Algunos de los jóvenes hombres que lograron pasar la valla y llegar al CETI (centro de estancia temporal de inmigrantes) de Melilla proceden de Sudán, el país de origen de la mayoría de las victimas mortales, un país inmerso en conflictos armados que bien podrían ser beneficiarios de protección internacional, como las personas ucranianas.

Hay que acabar con la ley mordaza y las devoluciones en caliente. Hay que trabajar desde las instituciones para que exista una política decente de asilo y refugio, además de un plan de migraciones con un fuerte componente garante de derechos humanos, que no solo vea a las personas migrantes como números.

Diputada por Castellón de Unides Podem en Les Corts

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