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El Periódico Mediterráneo

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Begoña Carrasco

FIRMA INVITADA

Begoña Carrasco

Sumar

Sumar y no dividir a los castellonenses. Un Castellón de Todos y no de bandos enfrentados. Basta ya de revanchismo ideológico. Y basta ya de hacer creer lo que no es. La Cruz del Ribalta fue resignificada en 1979 por acuerdo plenario de nuestro Ayuntamiento, ya en Democracia, para rendir homenaje a todas las víctimas de la violencia.

No es un símbolo que evoca épocas pasadas de dolor porque quienes nos antecedieron en el cargo ya se encargaron de cerrar esas heridas que ahora, 43 años después, PSOE, Compromís y Podemos tratan de reabrir.

Y lo hacen emprendiendo una cruzada contra el monumento del Parque Ribalta, que ya se han encargado de incluir en el polémico catálogo de vestigios de la Guerra Civil de la Generalitat sin serlo.

Una cruzada que ha acabado en los tribunales, como tantas otros proyectos de ciudad, como la reforma de la avenida de Lidón, que nadie ha pedido, la Pérgola o la eliminación del topónimo en castellano.

Un gasto de 80.000 euros

Difícilmente puede aplicarse la Ley de Memoria Histórica sobre este monumento cuando no tiene ningún elemento de exaltación de la historia, ni es punto de exaltaciones de ningún tipo. Por tanto, no cabe retirarla, porque además, esta decisión sectaria e ideológica conlleva un gasto que asciende a 80.000 euros.

Con la inflación disparada, con el precio de los productos un 40% más caros y en plena crisis nos parece una insensatez que el equipo de gobierno municipal, en lugar de ayudar a las familias a llegar a fin de mes, priorice gastar el dinero en cambiar cruces de sitio. Pedimos al gobierno de Amparo Marco que se centre en resolver los problemas que tienen hoy los castellonenses y que gestione el dinero de todos mirando por el interés general.

Portavoz PP Ayuntamiento de Castellón

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