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El Periódico Mediterráneo

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Mª Ángeles Pallarés

Poner puertas al campo

El sector más afectado por los robos es el de las algarrobas, pero están en vilo todos los agricultores

El siempre maltrecho sector de la agricultura tiene un grave problema por resolver. No se trata, desde luego, de un problema nuevo, pero sí de un problema que cada vez adquiere una mayor importancia: los robos en el campo. Los agricultores no pueden poner puertas al campo, y algunas bandas campan a sus anchas por los campos ajenos.

El sector más afectado por los robos, ahora mismo, es el de las algarrobas, pero realmente mantiene en vilo, prácticamente, a todos los agricultores de la provincia. Todos, en mayor o menor medida, temen que sus cosechas, fruto de muchos meses de trabajo, acaben en manos ajenas. Y es que el riesgo de robo se extiende a muchos cultivos como los cítricos; pero también a los campos dedicados a la cosecha de hortalizas o frutos secos. Todo es susceptible de ser robado y, luego, comercializado de manera ilegal…

Estamos ante un problema realmente grave. Un problema que está poniendo en jaque a la economía ya no solo de muchas familias, algo realmente trágico; sino incluso de municipios enteros. A la nefasta campaña de la aceituna por culpa de la climatología, ahora se unen los robos de algarrobas… Y a algunos agricultores se les está acabando la paciencia y amenazan con abandonar sus campos, lo que provocaría un daño irremediable a nuestra provincia a nivel económico, pero también sería una catástrofe medioambiental. El abandono de los campos de cultivo es un drama que, lamentablemente, se repite demasiado a menudo.

Por eso, desde el Partido Popular pedimos que la Diputación sea útil y próxima a los problemas de nuestros municipios. Que deje de ser una gran mole de ladrillos y cementos y vuelva a ser sensible con los problemas que afectan al territorio y, en especial, a un sector tan castigado por las crisis como el agrícola. Hay que buscar soluciones urgentes –y eficaces-- para una situación que se repite año tras año.

La solución que proponemos desde el PP es clara y directa: es necesario habilitar un fondo económico que permita a los municipios afectados por los robos en el campo la contratación de guardas rurales para evitar que los amigos de los ajeno sigan campando a sus anchas por los campos del interior de nuestra provincia, especialmente en las comarcas del Alto Palancia y Alto Mijares, en la zona sur de la provincia, y del Baix Maestrat, l’Alt Maestrat y Els Ports, en la zona norte, donde se concentran la mayoría del centenar de municipios que no superan los 5.000 habitantes y, por tanto, no disponen de Policía Local.

La Diputación del PSOE y Compromís debe ser plenamente consciente de las dificultades que pasan diariamente nuestros agricultores para sacar adelante sus cosechas y garantizar el sustento de sus familias, luchando contra las plagas y el azote de los robos que solo el año pasado causaron pérdidas millonarias en la provincia. En el PP sabemos que hay alternativas para evitar estas situaciones si todos nos ponemos de acuerdo y escuchamos a quien las sufre.

Debemos proteger a unos agricultores que se dejan la vida en el campo con el único reto de garantizar el mejor producto de nuestra tierra. Y para ellos, desde el Partido Popular pedimos un gran pacto político, al que deben sumarse PSOE y Compromís. Hay que aparcar ideologías y partidismos para buscar el bien de todos. De todos.

Alcaldesa de Canet lo Roig y diputada provincial

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