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El Periódico Mediterráneo

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Irene Gómez

LA CLAVE POLÍTICA

Irene Gómez

Fuerza migrante

Cuando la necesidad se hace patente la gente se mueve porque hay una fuerza que provoca ese movimiento. Esto es algo que nos retrotrae a aquellos años de colegio con la ley de Newton: «Todo cuerpo en reposo tiende a seguir en reposo y todo cuerpo en movimiento tiende a seguir en movimiento a menos que una fuerza externa actúe sobre él».

Los tiempos de quietud ya quedaron atrás. Nunca más la población migrante, un sector muy importante de la población en España, se encontrará en reposo. Movimiento es lo que ahora mismo hay porque las personas migrantes se han dado cuenta que su momento ha llegado ya. Unidas en las buenas y en las malas, lo he podido escuchar, saben que ya nada les para. Mujeres y hombres, jóvenes, no tan jóvenes y mayores, todas con un mismo objetivo con un mismo anhelo, ser escuchado, sí, pero también vistos. Estar presentes.

La vida política

Las personas migrantes quieren participar en la vida política del lugar donde residen, porque todo lo que se haga les afecta en su vida, porque contribuyen a la riqueza de la sociedad, con sus impuestos desde que compran pan. Los más jóvenes se han venido preparando, las mujeres también, tienen estudios universitarios, se han preocupado por obtener una formación profesional, las más de las veces orientada a las demandas del mercado laboral para tener una rápida inserción en el ámbito del trabajo, pero también se han interesado por sus derechos políticos, especialmente en los de participación. Ya comenté la existencia de la exitosa Escuela de Ciudadanía Política para jóvenes migrantes que dirige y gestiona la entidad Jovesolides en la Comunitat. Todo un éxito con tres ediciones ya.

Estudios demuestran que, en el escenario político en España, y en Europa, hay carencia de representación de las personas inmigrantes en las instituciones. Cierto es que desde mediados de la primera década del siglo XXI, se inicia la inclusión de personas de origen migrante en las listas electorales, pero de forma simbólica. Es decir, luego del proceso electoral y, si el candidato o la candidata estaba en puestos primeros de salida, se hace realidad la presencia en las instituciones, sí, pero en proporción inferior a su peso poblacional. Y esto no seguirá así.

Lo dijo Buty El Hadri aquella histórica tarde de presentación del Movimiento Fuerza Migrante de la Comunitat Valenciana: «Estamos preparadas para asumir responsabilidades políticas. La población de origen migrante será decisiva en las próximas elecciones. Representamos el 15% del voto, pero no nos sentimos reflejados». ¡Ojo al dato!

Diputada de Unides Podem en les Corts

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