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Solos

Omar Braina

Omar Braina

El pasado 11 de noviembre celebramos, tal vez, el pleno municipal más importante de la última década con la aprobación del necesario Plan General. Ese día aprobamos el Castelló del futuro. Y ese día el PP se quedó solo con su voto en contra de este documento estratégico.

El nuevo Plan General destina más de 6,4 millones de m2 a sectores de nuevos desarrollos. De ellos, 4,2 millones son para actividades económicas, un crecimiento que reserva 2,3 millones de m2 más de lo que establece la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana. También proyecta un crecimiento racional de suelo urbanizable de 4,4 millones de m2. Se trata de un Plan General ambicioso en cuanto al desarrollo, pero que respeta el entorno y defiende la sostenibilidad. Se trata de un plan en el que se tiene en cuenta la mejora del comportamiento climático y la eliminación de las islas de calor con soluciones innovadoras.

Castelló crecerá de manera sostenible, cohesionando barrios con el centro, y lo hará con perspectiva de género, para mejorar la calidad de los espacios públicos, haciéndolos mucho más seguros, por mucho que le pese a la derecha más reaccionaria.

Inversión y empleo

En definitiva, un plan urbanístico que atraerá inversión y empleo. Un hito para Castelló con el que, objetivamente hablando, no se puede estar en contra. A no ser que seas Begoña Carrasco y su equipo sin escrúpulos. En ese pleno únicamente hubo un partido que voto en contra: el PP. Ni tan siquiera Vox se atrevió a votar en contra de algo bueno para la ciudad. Pero un PP tirado al monte y con la vista puesta en las elecciones priorizó de manera errónea su voluntad de ir a la contra de todo en lugar de priorizar el interés general de la ciudad.

Portavoz adjunto del Grupo Municipal Socialista de Castelló

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