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Opinión | LA RUEDA

Ciudadanos y no súbditos

Es evidente que el gran error del PP fue elegir a Mazón, una persona que ha demostrado que nunca tuvo las condiciones necesarias para ocupar una de las instituciones más esenciales de la autonomía valenciana, la Presidencia del Consell o del gobierno valenciano. Aunque, por honor a la verdad, he de reconocer que la mencionada circunstancia no resulta extraña. Más bien diría que por su carácter repetitivo y no casual, parece que la mala sombra sea la marca de la casa. Y es que antes que Mazón, la historia dice que expresidentes como Zaplana y Olivas (condenados con cárcel) y Camps (no fue condenado, pero tuvo que dimitir porque el caso Gürtel tenía pringados a una parte del Consell y de la dirección del PP) traicionaron las expectativas de los ciudadanos y de las jóvenes instituciones de autogobierno. En todo caso, es evidente, que por desgracia para los valencianos, el PP del País Valencià no sabe elegir a los cuadros competentes para gobernar.

Decidir su futuro

Pero, peor aún, la evidencia que resulta intolerable y contraria a la humanidad y a la democracia es que en todo este amargo proceso (ayer, cuando después de la negligencia y la tragedia no dimitió Mazón y, ahora, con una dimisión controlada que lo mantiene diputado y aforado y sustituye la voz de los valencianos con un oscuro pacto entre Feijóo y Abascal) se les ha negado a los ciudadanos valencianos su soberanía, su participación directa, la palabra, el voto, la capacidad de que juzgar políticamente a sus representantes y decidir su futuro. ¿Y todo eso por qué? Posiblemente, aunque creo que también es evidente, porque hay políticos más obsesionados por conquistar y mantener el poder que por el bien y los derechos de unos ciudadanos a los que consideran súbditos de sus intereses.

Analista político

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