Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | BABOR Y ESTRIBOR

El sustituto de Mazón

La sustitución del dimitido Mazón tiene en un sin vivir a la clase política valenciana, si bien tan sensible cuestión ocupa y preocupa en especial a Feijóo, la última palabra es de Génova 13. No siendo la cuestión ajena a Abascal y al mismísimo Sánchez; el primero porque tiene la sartén por el mango a la hora de pactar y el segundo por cuanto se juega en la Comunidad Valenciana, territorio machacado por la dana y abandonado por el Gobierno a fuer de infringir desgaste al PP. Tamaña perfidia está sirviendo de poco a las expectativas electorales de la devaluada candidata sanchista, la ministra secretaria general Morant. Así las cosas, ayer el foco de la atención mediática en Valencia era Pérez Llorca, candidato favorito del entorno más próximo al president en funciones. Secretario general del PPCV y hombre del gusto de Vox, el alicantino y alcalde de Finestrat tiene muchos números para ser investido en Les Corts y evitar el adelanto electoral que tanto anhela la oposición. Aunque es sabido que en política nunca hay nada escrito y todo está por ver. Al respecto, desde diversas sensibilidades apuntan al posible relevo en la persona del citado como solución Lampedusa, aquello que el italiano escribió en El gatopardo: «Que todo cambie para que no cambie nada». El razonamiento viene a cuento dada la afinidad de Pérez Llorca con Mazón, sigue siendo el número dos de los populares valencianos, al no haber dimitido aquel como presidente del PPCV. Curiosa situación a corregir, Madrid no debería tardar en exigir a Mazón la inminente renuncia a la jefatura orgánica y crear una gestora hasta la convocatoria del congreso regional del PPCV, en el lanzamiento de un/a líder potente, fresco/a, libre de lodos.

Dirección nacional

Me consta, por fuentes solventes, la determinación de Feijóo en ventilar el caso Mazón desde la dirección nacional, colmada la paciencia y quebrada la confianza política ante el cúmulo de acontecimientos sucedidos en la gestión de la histórica crisis, sin precedentes, con el momento medular de la catástrofe de la dana y de cuanto ha ocurrido desde entonces. Reveladoras han sido las últimas declaraciones del general Gan Pampols, ya en su casa de Zaragoza, al hacer balance de los meses en los que ocupó la Conselleria para la Reconstrucción, a mi entender de forma decepcionante. Escribí cuando fue nombrado que la elección albergaba sólida esperanza para poner en su sitio al Gobierno, dada tan brillante hoja de servicios y el conocimiento exhaustivo de las Fuerzas Armadas, también del conjunto de la administración del Estado. No fue así, ni siquiera logró hablar con la ministra Morant, ni nunca tuvo una reunión con la delegada gubernamental Bernabé.

Ahora Gan, exento de responsabilidades, dice algo muy inquietante: «Si mañana hay otra dana estamos peor preparados de lo que estábamos», y yo añado, Pedro Sánchez sigue de perfil. Y en otra cosa estoy con él: «Mazón se equivocó al no ir a primera hora a Utiel el día de la dana. Él cree que se equivocó y yo también lo creo».

De momento Feijóo busca sustituto para capitanear la Generalitat valenciana. Está en juego todo un modelo de sociedad.

Cosa seria.

Periodista y escritor

Tracking Pixel Contents