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Opinión | La bolsa y la vida

Bitcóin, ciencia sin resolver y computación cuántica

Bitcoin.

Bitcoin. / Fernando Gutierrez-Juarez/dpa

Sonia Contera, catedrática de Física en Oxford, lo tiene claro; más temprano que tarde la computación cuántica va a ser una realidad. Escuchar o leer a esta experta en transformar la ciencia ficción en realidad llena de gozo y desasosiego al 50%. Leer su libro 'Seis problemas que la ciencia no puede resolver' (de la editorial Arpa) te lleva a la confirmación de que el umbral de conocimiento propio es escaso y que la evolución futura de bitcóin llegará a ser equivalente a la de cualquier burbuja cuando la computación cuántica sea una realidad. Las claves de autentificación dependen de ello. Pero mientras tanto, los gurús de la práctica especulativa saben bien que la autopista que dibuja el 'chart' del bitcóin sigue siendo alcista entre soportes y resistencias si se mira desde lejos y que tras el varapalo de las últimas semanas se dan las circunstancias adecuadas para cimentar una nueva etapa de alzas.

Lale Akoner, analista global de mercados de eToro, considera que tras la caída del 33% desde el máximo de octubre toca un periodo de "respiro". "La situación no ha cambiado: la adopción, la 'tokenización' y la integración institucional siguen avanzando. Pero ahora mismo, la clave está en la restricción de liquidez global, y bitcóin está haciendo lo que mejor sabe hacer: advertirnos primero. Creemos que la importante caída de las últimas semanas también invita a los inversores a largo plazo a revisar su base de costos y, potencialmente, a reevaluar sus estrategias de acumulación al pensar a largo plazo". Como buena analista, el asunto radica en advertir de que se apuesta por subidas pero que como toda apuesta conlleva la posibilidad de perder algo por el camino.

El volumen de pérdidas acumuladas por bitcóin en las últimas semanas es equiparable a la situación que se produjo por el colapso de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX en noviembre de 2022. Lo sufrido es una limpieza del mercado de "manos débiles". Pero el argumentario que tiende a convencer más es aquel de que grandes inversores institucionales hace tiempo que se han llenado los bolsillos y sus balances con las plusvalías derivadas de bitcóin y que solo por eso no dejarán que el último susto les arruine la fiesta. Como en 'Gladiator', algún día tocará réquiem, pero no todavía.

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