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Opinión | A FONDO

L’Alcora avanza (pese al PP)

Aprobar un presupuesto no es un trámite más. Es decidir hacia dónde va un pueblo, qué necesidades se atienden primero y qué oportunidades no estamos dispuestos a dejar pasar. El presupuesto de l’Alcora para 2026 refleja justo eso: un proyecto claro, pensado para mejorar el día a día de la gente, para cuidar cada barrio y cada pedanía y para continuar aprovechando todas las ayudas que estamos consiguiendo de otras administraciones. No hablamos de intenciones, hablamos de inversiones reales, de proyectos concretos y de mejoras que los alcorinos y alcorinas podrán ver y utilizar.

Por eso cuesta entender que el Partido Popular haya votado en contra sin ofrecer una sola alternativa. Y cuando digo «ni una», es literal. Cinco concejales, ningún planteamiento, cero propuestas. A estas alturas, debería sorprendernos, pero lo cierto es que ya forma parte de su manera de hacer oposición: criticar sin aportar, algo especialmente llamativo en quienes se presentan como la principal alternativa de gobierno. Mientras tanto, Més l’Alcora, con un único concejal, sí ha presentado aportaciones. La comparación no deja lugar a dudas.

El PP local sigue moviéndose al ritmo que marca el PP de Castellón. Y al final eso tiene consecuencias: no pueden explicar por qué votan en contra de un presupuesto que refuerza servicios, que incorpora 6,8 millones en inversiones y que aprovecha más de un 60% de financiación externa. Porque, si no han trabajado nada, tampoco pueden defender nada. La ciudadanía merece una oposición que esté a la altura, no una que se limite a seguir consignas ajenas sin pensar en lo que necesita l’Alcora.

Su crítica -su obsesión (más bien)- es la inversión en la Real Fábrica. Resulta sorprendente que el problema sea que hemos conseguido subvenciones. Más del 70% de esa inversión llega financiada a través del 2% Cultural del Gobierno central. Y no una ayuda cualquiera: la más alta concedida en toda España. ¿Qué deberíamos hacer entonces? ¿Renunciar a una subvención tan importante solo para que el PP esté cómodo políticamente? Sería un error enorme y, sobre todo, un acto de irresponsabilidad. Si presupuestamos ese dinero es porque está concedido. Tener subvenciones no es un problema: es una oportunidad que hemos sabido aprovechar.

Y no somos una excepción. Onda, la Vall d’Uixó y muchos otros municipios han situado la recuperación patrimonial entre sus principales inversiones. Lo han hecho porque, igual que nosotros, han aprovechado las importantes líneas de financiación disponibles estos años, específicas para este tipo de actuaciones. Competimos con otros ayuntamientos para conseguir estas subvenciones y, si queremos avanzar, tenemos que estar a la altura. L’Alcora lo está. El proyecto de recuperación y puesta en valor de la Real Fábrica lo está. Y tanto que lo está: es un ejemplo reconocido de cómo un elemento clave de nuestra historia puede convertirse en una oportunidad de futuro. Y eso es motivo de orgullo, no de crítica.

Un presupuesto para crecer

Además de esta actuación, el presupuesto es mucho más. Incluye nuevas oportunidades para nuestros vecinos y vecinas: el futuro centro de formación y escuela de oficios, un espacio que abrirá puertas a quienes buscan mejorar su empleabilidad y que permitirá ofrecer cursos y talleres adaptados a las necesidades laborales; y el nuevo espacio de conciliación para niños de 0 a 2 años, pensado para facilitar la vida de las familias, ofrecerles un apoyo real en su organización diaria. El Partido Popular ha votado también en contra de estos servicios.

A ello se suman las inversiones en los polígonos industriales, esenciales para seguir generando actividad económica y empleo; la mejora de instalaciones deportivas, que permitirá disponer de espacios más eficientes y adaptados a las necesidades del día a día; y el mantenimiento de espacios públicos y los proyectos de proximidad y regeneración urbana en calles, caminos, parques y parajes. El Partido Popular también ha votado en contra de estas actuaciones.

El presupuesto refuerza, además, los servicios sociales y las políticas inclusivas, con más recursos para atender a quienes lo necesitan; suma más actividades para nuestros mayores; impulsa nuevas acciones de empleo y formación; y apuesta por el apoyo al comercio local. Todas estas medidas tienen un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas y fortalecer el tejido social y económico del municipio. Efectivamente, el PP también ha votado en contra de todo ello.

Un presupuesto es una herramienta. Si se usa bien, abre puertas. Y este las abre. Es una apuesta clara por un modelo de municipio que crece, que cuida y que mira hacia adelante con ambición y responsabilidad.

Alcalde de l'Alcora y secretario general del PSPV-PSOE en la provincia de Castellón

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