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Opinión | TRIBUNA SINDICAL

Trampantojo

Estos días hemos visto las noticias sobre el desenlace final que ha habido en Venezuela. Estados Unidos hizo un gran despliegue militar durante las últimas semanas del año pasado en el Caribe, frente a Venezuela, y Trump ya estaba amenazando e incluso habló con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el cual lo tildó de cortes. A nadie se le escapa que Venezuela es el país, si no el más rico de los más ricos de América del Sur, tiene mucho petróleo, tiene oro, tierras raras y, sobre todo, tiene buena sintonía con Rusia y con China que, por cierto, no dicen nada.

La verdad que Estados Unidos nos ha sorprendido y nos desayunamos con la noticia de que ha hecho una intervención militar y ha hecho prisionero a Nicolás Maduro al que se ha llevado a Estados Unidos y lo ha encarcelado para juzgarlo por conspiración narcoterrorista.

Como de una película de Chuck Norris se tratara, una vez más, Estados Unidos parece el salvador del mundo, con un presidente a la cabeza omnipotente que nos defiende a todos de los seres hostiles, por el bien del mundo. Por si fuera poco, con una puesta en escena delante de las cámaras de televisión, más propio de un show.

Todos sabemos cómo está gobernada Venezuela, no voy a ser yo quien defienda el chavismo. Pero también sabemos que Estados Unidos no va a Venezuela a salvar a los ciudadanos precisamente. Estados Unidos va a hacer negocio y a ocupar una posición estratégica que ahora le conviene a costa del pueblo venezolano. Además, así lo dice Trump: no se esconde de lo que quiere hacer allí y lo dice públicamente.

Estados Unidos, con un presidente crecido, está con objetivos expansionistas mundiales: Groenlandia, Irán, avisos a Colombia, sin olvidar Panamá, Ucrania y Palestina. Parece que volvamos a tiempos pasados, y es que mantener la hegemonía mundial a Estados Unidos le está costando mucho. Todo esto después de saltarse todas las normas internacionales habidas y por haber. Todo esto tiene que tener un nombre y el diccionario de la Real Academia Española tiene una palabra que lo define muy bien: trampantojo.

Tiene la pinta que estamos delante de algo acordado de antemano.

*Vicente Chiva es secretario general de UGT Comarques de Castelló

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