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Opinión | MIRADA ABIERTA

Cero matemáticas

Cada 11 de febrero celebramos el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Esa fecha invita a reconocer avances, pero también a detenernos en lo que aún no funciona. Y hay datos que obligan a la reflexión.

En la carrera de Matemáticas, la presencia de mujeres ha pasado del 50% en 2010 al 36% en 2020, según la Federación de Sociedades de Profesores de Matemáticas. Catorce puntos menos en una década. Si esta tendencia no se corrige, el retroceso podría consolidarse hasta situar a las mujeres en cifras marginales. Acercaría peligrosamente a un escenario de cero matemáticas.

No es algo anecdótico. Hablamos de conocimiento y de futuro. Las matemáticas sostienen hoy la inteligencia artificial, la modelización climática, la biomedicina o la economía digital. Reducir la presencia de mujeres en estos ámbitos supone limitar nuestra capacidad colectiva para afrontar los desafíos científicos y tecnológicos del siglo XXI.

Las causas no son simples. Confluyen factores culturales, educativos e institucionales. Y algo falla cuando la presencia femenina retrocede justo cuando las matemáticas son más decisivas que nunca.

Tengo una sensibilidad especial hacia esta realidad porque mi hija es matemática, actualmente doctoranda. Pertenece a esa minoría que, lejos de crecer, se reduce. Participa en la organización de una conferencia de mujeres matemáticas para visibilizar referentes y mostrar que este camino también les pertenece.

La visibilización es importante, pero debe complementarse con políticas públicas: orientación académica sin estereotipos, formación docente y acompañamiento de vocaciones científicas desde edades tempranas.

Junto a la acción pública, apelo también a la responsabilidad individual para identificar y corregir los sesgos que persisten en comentarios cotidianos, en las expectativas que proyectamos y en los mensajes que siguen asociando tecnología y masculino.

Sería imperdonable que el retroceso continúe. La sociedad no puede permitírselo. No es solo una cuestión de igualdad. Es de justicia, de eficiencia y de responsabilidad con el futuro que estamos construyendo.

Economista

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