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Opinión | el turno

Sánchez desprecia a Burriana

¿Si necesitan ayuda que la pidan? La política, en su sentido más noble, debería ser la herramienta para proteger al ciudadano y ayudarlo cuando el desastre llama a su puerta. Sin embargo, para los vecinos de Burriana, la política de Sánchez se ha convertido en un muro de indiferencia y desprecio. La reciente exclusión de nuestro litoral de las ayudas estatales tras la borrasca Harry no es solo un error; es una declaración de intenciones. Es el abandono consciente de una ciudad que, por segunda vez en menos de un año, ve cómo Madrid le cierra el grifo y no aporta ayudas en los momentos de mayor vulnerabilidad.

No hablamos de cifras abstractas, sino de una realidad que todos los vecinos han podido comprobar porque el informe técnico es demoledor: 593.258,37 euros en daños. La furia del mar ha vuelto a desnudar la fragilidad de nuestra costa desprotegida, no por capricho de la naturaleza, sino por la inacción sistémica y la falta de inversiones del Ministerio para la Transición Ecológica. Lo que resulta verdaderamente indignante es ya un patrón de conducta que se repite una y otra vez por este Gobierno. Burriana ya sabe y padece lo que es el desamparo de Sánchez. Lo vivimos con la dana del 12 de julio de 2025, que segó las esperanzas de nuestro sector citrícola y dejó una cicatriz económica que todavía intentamos cerrar. El silencio fue la respuesta.oy, ante los estragos de la borrasca Harry, la respuesta es la misma: la exclusión directa del acuerdo del Consejo de Ministros.

¿Qué tiene que ocurrir para que Burriana cuente en los mapas e inversiones de la Moncloa? Parece que para este Gobierno el litoral de Castellón no existe, aunque hayamos ido todos los alcaldes unidos a reclamar. Mientras los ayuntamientos y la Diputación cumplen con su deber de cuantificar y solicitar auxilio, Sánchez prefiere mirar hacia otro lado, condenando a los ciudadanos de Burriana a pagar de su propio bolsillo una factura provocada por la falta de inversiones en infraestructuras de defensa que son competencia estatal.

No es solo un agravio económico; es una falta de respeto a la seguridad y al futuro de nuestra tierra. No se puede hablar de transición ecológica ni de protección del litoral mientras se permite que la degradación avance sin obras para protegernos de las olas y se niega la mano cuando el temporal golpea. Burriana no pide privilegios, pide justicia y la responsabilidad que se le presupone a un Gobierno de la nación. El gobierno socialista de Sánchez deja a Burriana a la deriva, obligando a los ciudadanos a pagar unas facturas que, sin duda, cobraremos con intereses el día de elecciones.

Alcalde de Burriana

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