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Opinión | A FONDO

Castellón, capital de altos vuelos

Diálogo, diálogo y más diálogo. Solo así se resuelven los problemas, por más complejos que resulten. Y esta es la fórmula del éxito que estamos aplicando en todos los conflictos enquistados que, a lo largo de los últimos años, nos hemos ido encontrando en la gestión del día a día del Ayuntamiento de Castellón. El último, esta misma semana, con el acuerdo con el Areoclub que pone fin a cuatro décadas de una situación de precariedad prolongada en el tiempo. Se trata de un pacto beneficioso tanto para la ciudad como para la asociación, que refuerza nuestro compromiso con una entidad castellonense histórica y con un recurso turístico único y de primer orden en toda la costa mediterránea.

El Aeroclub posiciona a Castellón en el mapa, generando un impacto directo en hoteles, restaurantes, comercios y servicios. Por ello, la capital de la Plana no podía permitirse mantener en el limbo jurídico una infraestructura con su potencial. A los datos me remito. El aeródromo del Grao cuenta con una proyección de 5.000 vuelos anuales nacionales y 2.000 internacionales y un porcentaje de visitantes extranjeros del 40%. Se trata de personas que vienen, descubren y se enamoran de la ciudad porque, como me gusta decir, quien nos conoce, repite.

Hablamos de un turista con un nivel adquisitivo alto, que aterriza en la capital de la Plana y disfruta de nuestra gastronomía, pasea por la ciudad, se queda en nuestros hoteles y hace sus compras en nuestros comercios. Además, se convierte en prescriptor de nuestro centro urbano y de nuestras playas, que es la primera imagen que se lleva cuando aterriza en las instalaciones de Ferrandis Salvador. De la misma manera que lo hacen las personas que deciden vivir la aventura de su vida saltando desde una avioneta en paracaídas. No son pocas. El club Skytime del Aeroclub registra unos 40.000 saltos cada año y en un 70% de los casos la procedencia de estos atrevidos y atrevidas es internacional, con Europa, Australia y Nueva Zelanda como principales lugares de origen. Sorprendente, ¿verdad?

Verles lanzarse desde 4.300 metros de altura y estar pendiente de cuándo se abre el paracaídas ya es en sí mismo un entretenimiento para mayores y pequeños y una estampa diferencial de Castellón. Sin embargo, imagínense la imagen área que se llevan de nuestro litoral quienes saltan. Una foto fija que recrearán entre familiares y amigos y que, en muchos casos, va a suponer un buen aliciente para que otros nos visiten.

También es fundamental para la capital la colaboración del Aaeroclub en el Festival del Viento que, en su tercera edición, los próximos 6 y 7 de junio reunirá a más de 50.000 personas atraídas por las espectaculares cometas gigantes pero también por los vuelos en avionetas o las experiencias en globos aerostáticos cautivos. Aprovecho este espacio para darles las gracias por su implicación desde el primer momento y destacar su interés para que esta actividad que adelanta el inicio de la temporada estival siga creciendo año tras año y se convierta en un evento imprescindible en la agenda de muchas familias.

Pero la promoción que supone el Aeroclub va más allá. Suiza, Noruega, Alemania, Reino Unido, Suecia, Hungría, Polonia, Italia, Moldavia, Austria, Francia, Holanda, Bélgica, Portugal, Australia y Nueva Zelanda, además de diferentes puntos de España, son los lugares en los que se da a conocer y, en consecuencia, a la ciudad de Castellón.

Con todos estos datos seguro que han entendido la importancia de resolver un problema que el anterior gobierno local dejó de lado con su inacción durante ocho años. Y es que regularizamos definitivamente la situación patrimonial del aeródromo municipal, ofreciendo al Aeroclub la estabilidad necesaria para planificar su futuro con garantías, en beneficio también de la ciudad de Castellón y el interés de sus vecinos.

La voluntad de este equipo de gobierno de llegar a un acuerdo con la entidad ha sido más que patente desde el primer minuto. Así lo reconoció este jueves su presidente, Yuri Rabassa, a quien agradezco su predisposición y las horas de trabajo conjunto y de diálogo. También mi reconocimiento a los socios, que han conseguido mantener viva y con muy buena salud una entidad histórica de Castellón durante cerca desde 70 años. Su apoyo a la propuesta pactada con la dirección ha sido determinante para que a día de hoy ya podamos decir que es realidad.

Entre los puntos más destacados de la concesión administrativa destacan que se otorga al Aeroclub el uso privativo del Aeródromo municipal por un plazo de diez años y el canon anual se fija en 15.000 euros, en base al aprovechamiento del bien de dominio público. Este ejercicio, el Aeroclub ingresará 12.500 euros en concepto de pago de la parte proporcional de la primera anualidad, calculada proporcionalmente al número de meses naturales que restan para finalizar el año, esto es, de marzo a diciembre de 2026. Ya ven que es un pacto con el que ganamos todos: la entidad, los usuarios y la ciudad. Seguimos.

Alcaldesa de Castellón

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