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Opinión | EL TURNO

Más educación paraconstruir igualdad

La entrega del Premio Clara Campoamor, que celebramos este viernes en Almassora, es cada año un acto cargado de simbolismo, pero, en esta ocasión, tiene un significado especialmente profundo. No se trata solo de reconocer una trayectoria brillante, sino de reivindicar el valor del conocimiento, de la educación y de la cultura como motores de igualdad y progreso.

En la semana del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es obligado hacer memoria. Recordar a tantas mujeres que defendieron derechos cuando hacerlo implicaba incomprensión y renuncias. También es momento de reconocer que, pese a los avances, persisten desigualdades salariales, techos de cristal y violencias que nos interpelan como sociedad. La igualdad real se construye cada día con compromiso y determinación.

Nuestras niñas merecen crecer sin límites impuestos, sabiendo que sus metas no dependen de estereotipos. Porque los sueños no tienen género. Y esa convicción debe sostenerse desde la educación, el pilar más sólido para transformar mentalidades. Por eso, desde el Ayuntamiento de Almassora impulsamos programas que visibilizan referentes femeninos en la ciencia, la tecnología o la ingeniería. Nombrar a quienes la historia silenció es también una forma de justicia.

La filóloga clásica Mariló Limo, la onceava mujer de Almassora en recibir este premio, ha dedicado su vida a demostrar que el pasado no es una reliquia, sino una herramienta para entender el presente. Ha transmitido a generaciones el amor por el latín, por la oratoria, por el teatro y por el pensamiento crítico. Ha llevado el nombre de Almassora a foros internacionales sin perder el vínculo con su pueblo. Y, además, ha entendido la cultura como algo vivo, compartido y comprometido con su entorno.

En un tiempo, como el actual, dominado por la inmediatez, reivindicar el pensamiento es casi un acto de resistencia. Apostar por la educación es apostar por el futuro. Grecia y Roma nos enseñaron que las civilizaciones perduran cuando invierten en conocimiento. Nuestra responsabilidad es hacer lo mismo.

El Premio Clara Campoamor distingue a mujeres que inspiran. Y reconocer a quienes siembran cultura es reafirmar que la igualdad y el progreso solo son posibles cuando el saber se comparte.

Alcaldesa de Almassora

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