Opinión | LA RÚBRICA
Jorge Martí Obiol
Si las fiestas de una ciudad tienen sentido es gracias a personas con la dedicación y amor por sus tradiciones. Jorge Martí Obiol era, sin duda, una de ellas. Su fallecimiento el pasado lunes ha sido un duro golpe para su familia, amistades y compañeros y compañeras de su gaiata, Sequiol, sumida en el dolor.
Jorge Martí ha sido el claro ejemplo de lo que es implicarse hasta el último detalle para que las fiestas fundacionales de Castelló, nuestras fiestas, se llenen de luz, música, pólvora y momentos compartidos.
Porque la Magdalena es de la gente, y en especial de todas aquellas personas que sacrifican su vida personal, su tiempo libre y sus momentos familiares para acercarse al cau fester a preparar el año festivo, al almacén de gaiatas a colaborar, a organizar y compartir celebraciones. Si las fiestas de la Magdalena crecen es gracias al empeño de hombres y mujeres como Jorge, ya sea desde la propia Junta de Festes, de la que formó parte hace años, como desde las gaiatas y del resto de colectivos festeros.
Impulsor del concurso de mascletaes
Apasionado de la pólvora, fue también parte importante del continuo impulso al concurso de mascletaes, del que tan orgullosos nos sentimos tantas y tantos castellonenses.
La fiesta tiene que continuar, aunque se antoje insoportable para todo el entorno de Jorge Martí. Será sin duda el mejor homenaje a una persona con la Magdalena en su ADN… y en su alma.
Portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Castelló
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