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Opinión | PUNTO DE VISTA

Sánchez vete ya

Un presidente del Gobierno en cualquier país civilizado y democrático dimitiría si se dieran ciertas circunstancias como prueba de dignidad y coherencia. Como si pierde unas elecciones, si no controla una mayoría parlamentaria, si le afectan escándalos políticos o de corrupciones, o si la gestión deriva hacía el caos. Circunstancias todas ellas que se le dan en el caso español, pero a nuestro presidente parece que todo le da igual, con tal de mantenerse en el sillón como sea, a costa de España y de los españoles, e incluso de su propio partido al que está hundiendo. Debería tener algún familiar, amigo si tiene, o asesor que le abriera los ojos y se fuera. Motivos tiene a montones.

Desde los prostíbulos de su suegro. No asistir al funeral de Adamuz y huir de Paiporta, donde antes no había hecho las obras y después no prestó la ayuda pertinente. Por la corrupción del Peugeot Ábalos, Koldo, Santos Cerdán, el detestable machismo y putiferio de su partido. Por fomentar el guerra civilismo siguiendo a Zapatero. Por el caos en las infraestructuras y en el sistema ferroviario. Por nuestro desprestigio internacional. Por los escándalos de su mujer y de su hermano. Por las sistemáticas mentiras. Por pactar con comunistas, independentistas y delincuentes y comprar sus votos. Por Leire. Por los indultos y la amnistía e instaurar la desigualdad entre españoles. Por invadir el tribunal constitucional o intentar controlar todos los resortes de un sistema democrático y llevarnos hacía un sistema venezolano. Por censurar los medios de comunicación. Que se vaya y convoque elecciones.

Notario y doctor en Derecho

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