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Opinión | EL TURNO

Cuenta atrás

Inmersos en preparativos, promoción y puestas a punto, nos acercamos al inicio de la temporada turística más intensiva con la inminente llegada de la Semana Santa.

Destinos como Peñíscola disponemos de mecanismos que habilitan canales abiertos de comunicación entre los visitantes y la administración, a través de los cuales expresan sus dudas y sugerencias. Así podemos detectar su grado de satisfacción y cuáles son las actuaciones o atractivos a los que debemos prestar mayor atención. Además es imprescindible, lo he expresado multitud de veces, atender a las demandas y las sensaciones del sector empresarial, sin el cual sería imposible avanzar.

El sector turístico no es ajeno a la inquietud que genera en todos los sectores económicos la persistente situación de inestabilidad en la política internacional, los precios de las energías fósiles que no dejan de crecer y con ellos múltiples costes para empresas y familias. Debemos analizar los distintos escenarios que se plantean para el sector en el corto plazo y trabajar para que la campaña turística vaya bien.

Es decisivo atender, entender y compartir las demandas del sector privado, como lo es adaptarse inteligentemente a las demandas del mercado, de los turistas, sin olvidar el bienestar de la población local y la sostenibilidad de la actividad económica.

Estos días vamos a tener la oportunidad de recoger los frutos de un trabajo bien hecho, por el cual la campaña ya no comienza y acaba en unos meses, sino que estamos preparándonos para un alto ritmo de actividad sin haber cesado en ella este invierno gracias a la campaña de promoción de las luces navideñas que nos ha impulsado como destino invernal, un año más.

Con toda mi predisposición a seguir trabajando en esa dirección, nos encaminamos hacia la Semana Santa con la previsión de completar con buenas cifras de ocupación y rentabilidad los próximos festivos gracias al esfuerzo de un sector que sabe adaptarse a las distintas circunstancias, pero no solo eso, sino también los fines de semana y puentes próximos hasta la llegada de los festivos escolares vamos a seguir dejándonos la piel.

Peñíscola ya no es un destino únicamente de verano, lo vemos mes a mes y fin de semana tras fin de semana; debemos seguir cuidando a quienes nos eligen para su descanso y disfrute estival; pero además vamos a seguir esforzándonos al máximo por seguir atrayendo visitantes antes y después de la temporada alta estival porque Peñíscola vale la pena los 12 meses. Con todos, con confianza y con trabajo, con entendimiento y dedicación, avanzamos.

Alcalde de Peñíscola

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