Opinión | LA VENTANA DE LA UJI

Investigadora de la cátedra Facsa y agente de innovación de la Agencia Valenciana de Innovación
Donde fluye el agua, crece la igualdad
Las consecuencias del cambio climático ya son una realidad que condiciona nuestro día a día. En los últimos años nos hemos habituado a los fenómenos meteorológicos extremos: danas, inundaciones, periodos de sequía severa y olas de calor persistentes. Aunque las borrascas de los primeros meses del año han dado un respiro a embalses y acuíferos, no podemos cometer el error de relajarnos. La variabilidad climática es la nueva norma; hace poco más de un año numerosos municipios tuvieron que restringir el consumo de agua para garantizar el abastecimiento. Ante este escenario, la investigación, el desarrollo tecnológico, la inversión en infraestructuras y mantenimiento, la reutilización y una mejor gobernanza del agua son más necesarios que nunca.
Este año, Naciones Unidas conmemora el Día Mundial del Agua con el lema Donde fluye el agua, crece la igualdad, dentro del eje Agua y género. El mensaje es claro: el acceso al agua potable y al saneamiento no es solo una cuestión de infraestructuras, sino también de derechos, salud, educación y oportunidades. Allí donde faltan servicios seguros de agua y saneamiento, las desigualdades crecen y quienes más las sufren suelen ser las mujeres y las niñas.
Los datos son contundentes. En el mundo, 1.800 millones de personas todavía no disponen de agua potable en su vivienda y, en siete de cada diez hogares sin suministro en casa, son las mujeres y las niñas quienes la recogen. En 53 países, ellas dedican 250 millones de horas al día a esa tarea. Tiempo que se resta al estudio, al descanso y al desarrollo profesional y personal. Por ello, no basta con reconocer que las mujeres sufren las consecuencias de la escasez de forma más agravada, deben estar también en el centro de las decisiones.
La gestión del agua no puede ser eficaz si prescinde de parte del talento, de la experiencia y de la perspectiva colectiva de la sociedad. Un estudio del Banco Mundial sobre empresas de agua y saneamiento mostró que solo el 17,7% de sus plantillas eran mujeres, apenas el 22,8% entre las ingenieras y el 23,3% en puestos de gerencia. En España, según el Foro de la Economía del Agua, las mujeres representan solo el 22,1% del empleo en la gestión sostenible del agua. En la provincia de Castellón la situación es positiva. Los equipos de gestión técnica y gobernanza del agua en instituciones como el Ayuntamiento de Castelló o la Diputación tienen una amplia presencia de mujeres ingenieras en cargos de responsabilidad, y en el caso de la principal empresa de gestión del ciclo del agua de Castellón, las mujeres también están presentes en cargos de dirección. La Cátedra Facsa-UJI también refleja esta tendencia con una estructura cercana a la paridad, contando con dos catedráticas de universidad, dos doctoras y cuatro investigadoras predoctorales en el equipo de trabajo.
Pero es necesario seguir impulsando más vocaciones STEM, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Necesitamos más ingenieras, biotecnólogas, hidrogeólogas, químicas, ambientólogas, informáticas, técnicas agrícolas, gestoras y líderes comunitarias participando en la transformación hídrica. Y para ello es urgente cambiar la percepción social del sector. Durante demasiado tiempo, el agua se ha asociado únicamente a operaciones rutinarias en redes, saneamiento o depuración. Pero hoy el sector del agua es un ámbito estratégico, puntero e innovador, en el que convergen digitalización, sensorización avanzada, reutilización, economía circular y adaptación climática.
Desde la Cátedra Facsa-UJI, trabajamos con esta visión multidisciplinar del agua mediante proyectos que conectan la investigación, la innovación y el entorno. Cabe destacar los proyectos financiados por IVACE+i y cofinanciados por la UE con los Feder, como Water UJI, en el que analizamos el consumo de agua en otros sectores clave de nuestra provincia para buscar soluciones innovadoras ante futuros retos de escasez de agua. Por su parte, el proyecto Sirera está centrado en la reutilización de aguas regeneradas para la agricultura. Además, mantenemos un compromiso firme con la cooperación internacional para cerrar brechas donde el acceso al agua es complejo. Con financiación de la GVA y cofinanciación de Manos Unidas, desarrollamos el proyecto Agua para la vida en Ecuador, y otras iniciativas similares en Bolivia y Marruecos.
Investigadora de la Cátedra Facsa de Innovación en el Ciclo Integral del Agua de la Universitat Jaume I
Suscríbete para seguir leyendo
- Calzados Segarra de la Vall d'Uixó se hace más grande: compra la marca riojana Notton
- Galería de imágenes: Búscate en el concierto de Fito & Fitipaldis en Castelló
- Los vecinos opinan sobre el nuevo destino del restaurante Donelio's en Castelló: 'Se podría haber destinado a otro tipo de negocio
- 25 años después, el recuerdo de la mili sigue vivo en Castellón: 'Te hablaban a gritos, como en las películas
- El tiempo en Castellón: rayos, tormentas y un calor sofocante marcan el fin de semana
- Así anuncian en Maldivas las excursiones con tiburones: 'La preparación es rápida y sencilla
- La muerte del buscador de setas en Barracas tras una oleada de robos en Castellón
- Mayo, fecha clave para el nuevo bus urbano de Castelló: 22 líneas y mejor conexión con el Grau