Opinión | A QUEMARROPA
Semana Santa
Hoy es Domingo Santo. Durante estos días he tenido el placer de ver la playa de Benicàssim llena de gente. El muelle de Costa de Port Castelló, lleno de visitantes. Y el centro de la ciudad, lleno de vecinos. Me ha encantado, la verdad. El Viernes Santo seguí la procesión del Santo Entierro desde la calle Colón, reconocí a muchos castellonenses, y a otros muchos no, como es natural.
Debo afirmar con contundencia que el fervor de la ciudad me sorprendió. El centro peatonal estaba abarrotado. Quienes formaron la procesión estuvieron acompañados por el calor ciudadano, y eso también es digno de mención. A nuestro lado, un matrimonio hispanoamericano, junto a sus dos hijos, nos recordó la fuerte vinculación cultural entre las dos orillas del Atlántico.
La Semana Santa, por una cosa y otra, siempre es grande. Solemne. Extraordinaria.
El jueves arranca Escala a Castelló, el mayor encuentro de navegantes de nuestro entorno
Aprovecho está humilde columna, queridos lectores, para recomendarles que disfruten también de esta semana que entra. El jueves arranca Escala a Castelló, el mayor encuentro de navegantes de nuestro entorno. Visiten el Grau, disfruten de sus restaurantes, lleven a sus hijos a ver los barcos históricos, y sean niños ustedes también por un rato.
Pidan el arrocito a banda del Mediterráneo, o los maravillosos pescados de Casa Juanito, o las exquisiteces de la Tasca del Puerto.
Pidan, y disfruten.
*Pablo Sebastiá es escritor
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