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Opinión | Un libro abierto

Eric Gras

Eric Gras

Coordinador del suplemento cultural 'Quaderns'

Ecos que viven dentro de nosotros

«Mi hija tiene su belleza leonina —melena imposible, una tormenta de rizos— y unos ojos que parecen heredados de otra época, más oscuros que los de mi abuela, color miel quemada. Tal vez esas cosas puedan entenderse como ecos de una persona, en el sentido de la repetición y la reverberación, pero también porque nuestros cuerpos son casas, espacios físicos donde los rastros de quienes estuvieron antes continúan viviendo y resonando».

Leí este fragmento de la última novela de Valeria Luiselli, Principio, medio, fin (Feltrinelli Editores), y regresó a mi cabeza una idea que me acompaña desde la adolescencia: ¿qué hay de verdaderamente original en uno mismo? Me hice esa pregunta hace más de veinte años y todavía no tengo una respuesta clara. Miro mis manos y veo, o quiero ver, las manos de mi abuelo materno. Me observo el rostro con detenimiento y descubro rasgos de mi padre, gestos de mi madre, expresiones que pertenecen a familiares con los que apenas conviví. Al final, todos somos una suma de quienes nos precedieron. Así de misteriosa es la genética. También ocurre con el carácter. Hay maneras de hablar, silencios, movimientos mínimos, que nos devuelven a personas que quizá vimos una sola vez en la vida. Entonces aparece la duda: ¿existe algo físico o mental que sea exclusivamente nuestro? ¿O estamos hechos por completo de esos rastros de los que habla Luiselli?

Ahora que veo crecer a mi hija, todas esas preguntas regresan. Descubro en ella demasiadas cosas que reconozco y que me emocionan, aunque también necesito creer que existe algo enteramente suyo, algo nuevo. Supongo que todo depende de la percepción. Poco a poco irá creciendo, construyendo su carácter, rebelándose, como corresponde. Y será entonces cuando vea aparecer, con nitidez, a la persona única que ya habita dentro de ella. Y tal vez crecer consista justamente en aceptar que somos una mezcla irrepetible de muchas vidas pasadas.

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