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Opinión | EL TURNO

Una decisión que compromete salud y convivencia

La solicitud de licencia ambiental para la instalación de un almacén y planta de residuos de la construcción y demolición (RCD) en la carretera de Alcora (km. 8) plantea una cuestión que va mucho más allá de un simple trámite administrativo. Hablamos de una decisión con impacto directo sobre la calidad de vida, la salud pública y la seguridad de nuestros vecinos.

La ubicación elegida no es un espacio aislado ni industrialmente consolidado. Se encuentra en las inmediaciones de viviendas habitadas de forma permanente, muchas de ellas por personas mayores. Este hecho, por sí solo, debería bastar para extremar la prudencia. La actividad prevista (trituración, clasificación y manipulación de escombros) genera ruido constante y emisiones de polvo que afectan especialmente a los colectivos más vulnerables. No es razonable ni justo someter a estas personas a un entorno que compromete su descanso y su bienestar.

A escasa distancia se encuentra, además, un centro educativo. Resulta difícil entender cómo puede considerarse compatible una actividad de estas características con la presencia de menores. Las partículas en suspensión procedentes de cemento, sílice u otros materiales suponen un riesgo evidente para la salud respiratoria, además de interferir en el normal desarrollo de la actividad escolar.

El impacto ambiental no es menor. Las condiciones de viento de la zona favorecerán la dispersión del polvo hacia las viviendas y el colegio, agravando la contaminación del aire. A ello se suma la contaminación acústica derivada de la maquinaria pesada, incompatible con un entorno residencial y educativo.

Por último, no puede ignorarse el incremento del tráfico pesado. La circulación constante de camiones aumentará el riesgo en una vía ya transitada por transporte escolar y familias, además de acelerar el deterioro de las infraestructuras.

No se trata de oponerse al progreso ni a la gestión responsable de residuos, sino de exigir que estas actividades se ubiquen donde realmente corresponden: en espacios adecuados, alejados de núcleos habitados y de equipamientos sensibles.

Porque el desarrollo no puede construirse a costa de la salud y la seguridad de nuestros vecinos.

Presidente de la Associació Veïnal i Esportiva Venta Nova y vocal de Coasveca

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