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Opinión | Un libro abierto

Eric Gras

Eric Gras

Coordinador del suplemento cultural 'Quaderns'

La verdad del perdón

Me decía Josep Maria Pou esta semana que «pedir perdón siempre es necesario», pero añadía algo todavía más importante: «el perdón no vale si no hay un convencimiento profundo de querer ser mejor a partir de entonces». El actor catalán señalaba que «no vale perdonar a los demás, ni siquiera perdonarse a uno mismo, si uno no está convencido de que ese perdón significa el principio de un camino mejor». Y en esa reflexión aparentemente sencilla habita una verdad que nuestro tiempo parece haber olvidado.

Da la sensación de que el perdón, o más bien el acto de pedir perdón, se ha convertido en un gesto vacío. Como tantas palabras que durante siglos ayudaron a construir una idea compartida de humanidad, hoy parecen desgastadas por el uso interesado. Se pide perdón para cerrar una crisis, para salvar una imagen pública, para cumplir con una exigencia social o mediática. Pero pocas veces para iniciar una verdadera transformación.

Quizá por eso asistimos a una época en la que abundan las disculpas y escasean los propósitos de enmienda. Se pronuncian las palabras correctas, se escenifica el arrepentimiento y se pasa página con rapidez. Sin embargo, el daño permanece cuando no existe una voluntad sincera de comprenderlo y de evitar que vuelva a producirse.

Resulta inevitable pensar en quienes dirigen el destino de millones de personas. Aquellos que hablan de libertad mientras alimentan conflictos, que invocan la paz mientras justifican la violencia o que apelan al perdón sin asumir las consecuencias de sus actos. ¿Saben realmente de qué hablan cuando pronuncian esas palabras?

«Pensar es un acto de desesperación», escribió Gregor von Rezzori. Tal vez hoy lo sea más que nunca. Pero también pensar, detenerse y examinar nuestras propias contradicciones constituye un acto de resistencia. Porque el perdón solo tiene sentido cuando nace de la verdad. Y la verdad, por incómoda que resulte, sigue siendo el primer paso para intentar ser mejores.

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