Opinión | la rueda
Sobre cuestiones de lenguaje
Recuerdo ahora unas cuestiones que aborda el filósofo catalán Josep Muñoz en su Libro de las preguntas desconcertantes, citando a la cantante Dalida y al letrista Alain Debon (originalmente creo que fueron Mina y Lupo si la memoria no me falla), al decir aquello de Paroles, paroles, paroles… para concluir el autor del libro y postular, finalmente, que «el lenguaje es la forma más efectiva de pedir silencio». (Más o menos, con las reservas pertinentes, estamos un poco de acuerdo).
La verdad es que las noticias que los informadores, sobre todo, hoy dan a conocer, podrían cantar con Dalida, Paroles…, sin menoscabo de las numerosas excepciones, claro.
Escuchamos a los oradores que aparecen en algunos medios y uno queda perplejo por las distintas versiones que, sobre un mismo tema, ofrecen. Al final uno reflexiona sobre lo dicho y decide lo que cree más justo y adecuado a su entender y de acuerdo con su formación sobre el tema tratado. Una sarta de contradicciones y contraargumentaciones que hacen desaparecer la supuesta verdad. Se mezclan en muchas de ellas ideologías e intereses, a veces, espurios, que crean, como mínimo, la duda.
Deformación de los argumentos
Y uno, si no tiene las ideas claras, acaba sin saber dónde está la verdad. Y es que la deformación de los argumentos, si los hay, queda desdibujada y nebulosa.
La diversidad es lógica, pero la forma en que se expresa se presta, en demasiadas ocasiones, a la incomprensión y la duda razonable. Paroles, paroles, paroles… diríamos con Dalida.
Profesor y Valencià de l'Any 2025
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