Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Y SIN EMBARGO

Miguel Agost

Miguel Agost

Periodista. Redactor jefe del periódico Mediterráneo.

Todos contra el fuego

Hace años el verano sonaba a un anuncio que nos recordaba algo tan sencillo como imprescindible: Todos contra el fuego. El mensaje transmitía que los incendios no eran solo un problema de bomberos, agentes forestales o de quienes vivían junto al monte. Eran una responsabilidad colectiva. De todos.

Con el tiempo desapareció esa campaña que incluía una canción interpretada por Serrat. Quizá pensamos que habíamos aprendido la lección. Que el sentido común había echado raíces. Y, sin embargo, basta mirar el mapa de estos días para comprobar que el fuego sigue encontrando demasiadas oportunidades.

La provincia ha vuelto a sufrir el poder de las llamas entre Azuébar y Soneja; en Peñíscola, con un gran susto cerca de una urbanización; o con conatos en Borriol, Ortells (Morella) o Almassora. Y otra ola de calor llama a la puerta tras una semana convertida en un horno al aire libre.

Hoy sabemos que las olas de calor son más frecuentes e intensas. Sabemos que los montes llegan al verano con estrés hídrico. Sabemos que una chispa encuentra ahora un combustible mucho más dispuesto a arder.

Pero también sabemos que el cambio climático no tira colillas por la ventanilla. No organiza barbacoas cuando el riesgo es extremo. No prende quemas agrícolas fuera de tiempo. No lanza cohetes cuando y donde no se puede. No deja botellas abandonadas entre la maleza ni convierte una paella en una imprudencia. Ni deja un camión de cerdos accidentado durante días en un barranco de Forcall hasta provocar un importante incendio forestal.

El clima crea las condiciones; demasiadas veces somos nosotros quienes encendemos la mecha. La verdadera batalla siempre empieza mucho antes de que despeguen los medios aéreos. Empieza cuando alguien decide hacer caso o no a una prohibición. Cuando alguien entiende que renunciar a un plan puede evitar una tragedia medioambiental.

Quizá es el momento de recuperar aquel viejo lema. No como una campaña de nostalgia, sino como un compromiso de presente. Todos contra el fuego. Sobre todo porque el fuego, cuando empieza, nunca pregunta de quién fue la culpa.

Es redactor jefe del periódico Mediterráneo

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents