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Opinión | EL TURNO

Burriana con la selección

El camino de España para conquistar el título de campeona del mundo no ha sido fácil. La selección española fue cargando o jubilando a las grandes estrellas del fútbol mundial: Cristiano Ronaldo, Mbappé y, por último, Messi. Nuestro seleccionador, Luis de la Fuente, ha demostrado que el equipo está muy por encima de las individualidades, y con cada cambio en el once inicial ha evidenciado no solo su acierto, sino también su valentía. Nuestra plantilla, con jugadores procedentes de todos los rincones de España como Cataluña, Comunitat Valenciana, Madrid, País Vasco, Andalucía, Extremadura, Canarias o Aragón, fue capaz de imponer su fútbol, controlando el juego durante todo el campeonato. El MetLife Stadium de Nueva Jersey fue el escenario y testigo de que, cuando se une gente comprometida, con talento, esfuerzo y dispuesta a remar por un objetivo común, los logros no tienen límites. No hace falta tener las mayores estrellas de la galaxia futbolística para lograr una estrella más en el pecho. Al igual que sucedió hace dieciséis años en el Mundial de Sudáfrica, la selección fue, ante todo, un equipo, y esa siempre ha sido y será nuestra mejor arma.

No hay nada como el deporte, y como el fútbol en particular, para sacar de las entrañas el orgullo y el amor a una patria, a un país, a una nación. En España somos demasiado dados a esconder nuestra bandera, quizás por nuestra historia o por el peso de los nacionalismos, pero este Mundial nos vuelve a hermanar sin complejos y a enseñarnos el verdadero camino.

Muchos dicen que ser campeón implica estar por encima y ganar a los mejores. Y eso es exactamente lo que logró España este pasado domingo en Estados Unidos.

España vuelve a tocar el cielo como número uno del mundo, y Burriana no dudó en celebrarlo por todo lo alto, echándose literalmente a la calle. Dicen que hay que elegir bien con quién compartes una final del Mundial, porque será un recuerdo para toda la vida. Por eso, mi equipo y yo decidimos, una vez más, que nuestro recuerdo fuera junto a nuestros vecinos, cerca de 3.000, especialmente los más jóvenes que disfrutaron del triunfo frente a la pantalla gigante que preparamos en la ciudad.

Porque también en Burriana, cuando trabajamos unidos, somos sencillamente imparables; las imágenes de nuestro paseo marítimo volcado con la Roja quedarán grabadas para siempre en la memoria de todos. Ese espíritu deportivo (basado en el esfuerzo, la superación y la unión) es exactamente el mismo que nos guía cada día al tomar decisiones para seguir transformando y haciendo crecer nuestra ciudad.

Alcalde de Burriana

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