Aunque sea una costumbre americana, el "truco o trato" se ha extendido poco a poco por nuestro país. Todos los supermercados ofertan gran variedad de chuches de Halloween que hacen las delicias de los más pequeños. Lo más seguro es que muchos de los niños que se disfrazarán monstruosamente lo hagan también para conseguir las codiciadas chucherías.

Así que lo mejor es, tal y como advierten desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), extremar las precauciones para que "el trato no tenga truco" y no nos juegue una mala pasada.

Por eso debemos saber que, como advierte el especialista: 

  • "Cualquier golosina puede contener algunos de los alérgenos más comunes como son la leche, frutos secos o huevos, y su consumo pueden provocar una reacción alérgica más o menos grave".

Los síntomas más habituales cuando se tiene alergia a un alimento son:

  • Picores
  • Aparición de ronchas o habones en la piel
  • Hinchazón de labios
  • Vómitos
  • Diarreas
  • Síntomas respiratorios.

En los casos más graves se puede producir incluso una anafilaxia que podría llegar a ser mortal.

Tengamos los ojos abiertos porque la lluvia de caramelos que los niños van a recibir pueden tener su riesgo

Recomendaciones para evitar ‘sustos’

Así que, si lo que queremos es no llevarnos más sustos de la cuenta este Halloween, debemos atender a las recomendaciones que propone el Comité de Alergia de Alimentos de la SEAIC.

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  1. Organiza actividades alternativas, con un número muy limitado de menores, y en las que la comida se sustituya por otros elementos, incluso por juegos o concursos de disfraces.
  2. Antes de repartir las golosinas que tengamos preparadas es esencial preguntar a los padres del niño si tienen alergia a algún tipo de alimento. Y si nos explican cómo actuar en caso de una reacción, mejor.
  3. Utiliza recipientes separados y bien identificados para evitar contaminación cruzada.
  4. Hay que explicar a los niños que no deben compartir ni comida ni alimento con otros niños sin que antes lo revise un adulto.
  5. Durante la preparación de los alimentos, lo mejor es no usar guantes de látex. También es conveniente evitarlo en el maquillaje y en los regalos, ya que muchas personas con alergia a un alimento también son alérgicas al látex.
  6. Si tu hijo tiene alguna alergia, antes de salir de casa comprueba que llevas toda la medicación de rescate que el alergólogo haya recomendado al pequeño, especialmente la adrenalina autoinyectable.
  7. Lee cuidadosamente el etiquetado de todos los productos antes de servirlos y desecha aquellos sin etiqueta o si no está clara. Para evitar cestas sin chuches en el niño alérgico, es mejor llevar unas propias que sean seguras.
  8. Los profesores y monitores deberían estar informados sobre la presencia de una alergia a alimentos y cómo actuar en caso de reacción. Si se realiza alguna actividad que incluya comida, es importante que el niño alérgico lleve sus propios productos bien identificados para evitar reacciones.
  9. Evita que le pinten la cara al niño con maquillaje o que lleve una máscara que tape toda la cara, pues pueden dificultar la identificación de una reacción alérgica y empeorar los síntomas de asma o dificultad para respirar.
  10. Y si a pesar de todo, aparece una reacción alérgica, lo mejor es mantener la calma, administrar la medicación pautada por el alergólogo o llamar al servicio de emergencias sanitarias.

Seguir todas las recomendaciones es una manera de asegurarnos de que los sustos de la fiesta sean solo los que esperamos.