La ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, informó de que el Gobierno ha preparado un dispositivo de unas 4.000 personas que se ocuparán de supervisar las playas de toda la costa afectada por el vertido del Prestige y de limpiarlas, en caso de que sea necesario.

Rodríguez, que sobrevoló ayer la Costa da Morte, dijo en una conferencia de prensa en Muxía que la mitad de este dispositivo -que ya está empezando a ponerse en marcha- trabajará en Galicia, unas 2.000 personas, de las que 1.126 provendrán de las listas del Inem y 850 serán contratadas por el Ministerio.

En Asturias trabajarán 785 personas, de las que 360 provendrán del Inem y 425 serán contratadas por el Gobierno asturiano. En Cantabria, 721 personas, de las que 296 son desempleados y 425 de la comunidad, mientras que en el País Vasco, vigilarán la costa 416 personas, de las que la gran mayoría, 316, serán parados.

La titular de Medio Ambiente expresó su satisfacción por el estado actual de las playas gallegas y destacó que, de los 564 arenales afectados por el vertido del petrolero, sólo quedan restos importantes de fuel en seis playas y tres calas rocosas.

Se trata de las playas de O Rostro (Fisterra), Razo-Baldaio (Carballo), Barrañán (Arteixo), Barra do Medio (Pontesco), Sorrizo-Portochás (Arteixo) y Moreiras (Muxía) y las calas, para cuyo acceso se emplearán helicópteros, Playa Prados, Playa Graxal y Playa Rosela, todas en Valdoviño.