Freno y marcha atrás. El Ministerio del Interior ha descartado por ahora abrir la puerta a que los jóvenes de 17 años puedan conducir acompañados, una medida que estuvo a punto de incluirse en el reglamento de conductores que debía haberse aprobado el pasado 28 de noviembre. La nueva normativa se aprobará en las próximas semanas pero sin incluir la medida, que despertó la oposición del Ministerio de Justicia y que se encargó de parar el titular de Interior, Ángel Acebes, según fuentes de Tráfico.

El borrador que llegó a la antesala del Consejo de Ministros preveía la creación de una licencia en prácticas que podría obtenerse a partir de los 17 años siempre que el conductor aprobara un examen teórico. El acompañante debía tener más de ocho años de carnet y estar autorizado por una autoescuela.

El objetivo era conseguir conductores que ya tengan experiencia cuando puedan llevar el coche en solitario. La Dirección General de Tráfico era partidaria de la medida, pero las lagunas legales que podía crear --los conductores serían menores de edad sin responsabilidad penal-- y su posible impacto negativo en la opinión pública en un momento de alta siniestralidad decidieron a Acebes a pisar el freno, teniendo en cuenta que "tampoco responde a una demanda social urgente", según las fuentes.

La nueva norma que sí fue aprobada ayer es la polémica reforma de la ley de tráfico que establece que los agentes puedan retirar el carnet de conducir a quien, tras una infracción o accidente, presente "síntomas evidentes de que ha perdido las condiciones físicas necesarias para conducir".

El pleno del Senado sancionó el cambio legal con los votos en contra del Grupo Socialista, que lamentó que la modificación se haya hecho a espaldas del Congreso de los Diputados, a través de la ley de Acompañamiento, y el excesivo margen de actuación que se da a los policías.

"Cuáles son esos síntomas evidentes? ¿Por qué no se establecen en ningún sitio?", se preguntó el senador socialista José Miguel Camacho, para afirmar después que "todo queda al libre entendimiento de ese agente de la autoridad, produciéndose una situación de indefensión de los conductores".