La Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales consideró ayer que el jefe del Estado y el presidente del Gobierno no deberían asistir a ceremonias religiosas como si fueran actos oficiales de Estado y exigió al Ejecutivo que aborde "ya" la separación efectiva entre la Iglesia y el Estado, "pendiente desde la transición", tras criticar la homilía de ayer del arzobispo de Santiago, en contra de los matrimonios entre homosexuales.