El director de la unidad de hospitalización psiquiátrica del Hospital San Juan de Dios de Santurce (Vizcaya), José María Galletero, puso ayer de manifiesto que la sensibilidad de algunas personas a los cambios climáticos influye en la aparición de algunas patologías psiquiátricas en verano.

El especialista señaló en una nota que la depresión veraniega, el aumento de suicidios o los trastornos del sueño figuran como algunas de las patologías más comunes en época estival en personas consideradas "metereosensibles".

Las alteraciones en la salud de las personas como consecuencia de cambios estacionales y climáticos se producen en ocasiones por "una excepcionalidad verdadera" y en otras por la modificación de hábitos en la población, sobre todo, en la época de verano, explicó el experto.

Entre las patologías citadas, la depresión veraniega es considerada por el doctor Galletero "una variante del trastorno afectivo estacional menos frecuente".

El trastorno afectivo estacional es una forma de depresión más frecuente en los meses de otoño e invierno y está desencadenado por la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural.

La depresión veraniega, según indicó, constituye "un episodio depresivo grave", que afecta más a la mujer que al hombre y al que se asocian cuadros de somnolencia e irritabilidad, aumento del apetito y una disminución de la actividad.