El temporal que azota la Península registró ayer su máxima intensidad y se cebó especialmente en las comunidades del norte, que quedaron colapsadas por el frío, el viento y la nieve. La situación fue tan alarmante que Tráfico recomendó a los conductores aplazar hasta hoy sus desplazamientos por carretera. La peor parte se la llevó Castilla y León, donde más de 3.000 vehículos se quedaron parados a causa de la nieve en la carretera de Burgos, que permaneció bloqueada desde el kilómetro 156 al 242.

La carretera de Burgos --cortada en Aranda de Duero y Lerma-- quedó prácticamente intransitable. Según Protección Civil, unos 3.000 vehículos se encontraban a última hora de la noche de ayer parados a causa de la nieve entre Lerma y Burgos capital. Además, otros miles de coches --las autoridades no concretaron el número-- estaban también atascados entre Burgos capital y la localidad de Briviesca.

En la provincia de León, unos 205 pueblos quedaron incomunicados. En Palencia, otra veintena de pueblos quedaron incomunicados a causa de la nieve.

En las calles de León capital --que amaneció con una capa de más de 10 centímetros de nieve, como en Burgos-- los servicios de emergencia tuvieron que esparcir más de 100 toneladas de sal.

El Gobierno, por medio de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, asumió en contacto con el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, la coordinación del operativo destinado a hacer frente a las consecuencias del temporal.

Entre las medidas decretadas, el Ejército envió anoche a Burgos dos vehículos blindados oruga del tipo TOA y tres camiones cargados con mantas y diferente material de abrigo para socorrer a los automovilistas retenidos.

Asimismo, tanto Protección Civil como la Dirección General de Tráfico (DGT) coordinaban sus esfuerzos y sus actuaciones para facilitar la evacuación de estas personas. La DGT, de hecho, recomendó a los ciudadanos que evitaran, incluso aunque fuera necesario, los desplazamientos por carretera ante la práctica imposibilidad de circular por muchos tramos del norte. A última hora, este organismo cerró a todo tipo de tráfico --previamente se había aplicado la restricción a los camiones-- algunos tramos, especialmente la A-1.

La circulación también era delicada en las carreteras de Cantabria, Asturias, Galicia, País Vasco, La Rioja, Navarra, Madrid y, además de Burgos y de León, en el resto Castilla y León.

Así, hay un total de 42 puertos de montaña inaccesibles a la circulación y más de 50 exigen el uso de cadenas para circular.

Según la previsión de Protección Civil para hoy, seguirá nevando de forma moderada o fuerte en Burgos, León, Soria y Palencia por encima de los 400 metros. Las nevadas afectarán también al País Vasco, por encima de los 200 metros, y al resto de todo el norte peninsular.