Un innovador cultivo de células dendríticas (saneadoras del sistema inmunitario) con virus del sida inactivados ha dado lugar a la primera vacuna terapéutica antisida que consigue reducir a un tercio la cantidad de VIH presente en la sangre del infectado.

El ensayo, diseñado y realizado por investigadores del Hospital Clínic de Barcelona, es el que ha logrado mayor eficacia terapéutica y menos riesgos para el enfermo.

"Es la primera vez que una vacuna terapéutica antisida demuestra ser viable, segura y bien tolerada por los pacientes", afirmó Felipe García, que controló a los 18 seropositivos voluntarios que recibieron cinco dosis de la vacuna. El efecto terapéutico de la vacuna se prolongó seis meses en cuatro de los participantes, que mantuvieron su carga viral en niveles mínimos sin recibir tratamiento.

"Es un resultado parcial, pero nos sitúa en una posición muy competitiva --destacó Josep Maria Gatell, responsable de investigación del sida en el Clínic--. El concepto de esta vacuna terapéutica ha quedado demostrado. Hay que trabajar para que deje de ser un ensayo".